Las olas de calor prolongadas están apareciendo con más frecuencia en muchas áreas, lo que hace que moverse al aire libre sea incómodo y conlleve muchos riesgos para la salud. En condiciones de temperaturas altas, el cuerpo es propenso a la deshidratación, el agotamiento o el golpe de calor si no se protege adecuadamente.
Una de las notas importantes es limitar salir durante las horas punta de calor, generalmente de 11 a 16 horas. Este es el momento en que la temperatura exterior aumenta bruscamente, los rayos UV son más activos y el riesgo de deshidratación también es mayor. Si es posible, debe organizar el trabajo o las actividades al aire libre temprano en la mañana o a última hora de la tarde para reducir el impacto de las altas temperaturas.
En los días calurosos, el cuerpo se deshidrata fácilmente debido al sudoración excesiva. Por lo tanto, se debe beber agua con regularidad en lugar de solo beber cuando se siente sed. Además del agua filtrada, se puede complementar con agua de coco, agua de limón diluida o solución electrolítica para ayudar a reponer agua y minerales para el cuerpo.
Elegir la ropa adecuada también ayuda a que el cuerpo se sienta más cómodo al moverse bajo el sol caliente. Se debe priorizar la ropa holgada y de materiales transpirables como el algodón o el lino para limitar la sensación de sofoco. La ropa de colores claros también ayuda a reducir la absorción de calor en comparación con la ropa de colores oscuros. Además, los sombreros de ala ancha, las gafas de sol o los parasoles pueden ayudar a proteger el cuerpo de la luz solar directa.
Además, el protector solar es un artículo que no debes ignorar cuando tienes que salir durante mucho tiempo. La exposición directa a la luz solar intensa puede provocar quemaduras solares, irritación y aumentar el riesgo de daño cutáneo a largo plazo. Debes usar protector solar con un SPF de 30 o superior y volver a aplicarlo después de unas horas si realizas actividades al aire libre continuamente.
Elegir un medio de transporte adecuado también ayuda a limitar el riesgo de agotamiento por calor. Si se utiliza el transporte público, se debe priorizar un coche con aire acondicionado o un área de espera con sombra. Para los conductores de automóviles personales, es necesario revisar el sistema de refrigeración del coche antes de moverse y evitar dejar el coche bajo el sol durante demasiado tiempo.
Además, debes llevar algunos artículos esenciales como botellas de agua, toallas de papel húmedas, solución de electrolitos, sombreros o aperitivos. Estos artículos pueden ayudar al cuerpo en caso de que tenga que moverse durante mucho tiempo al aire libre.
Es necesario prestar atención a los signos de advertencia de que el cuerpo se ve afectado por las altas temperaturas, como mareos, dolor de cabeza, náuseas, calambres o fatiga. Cuando aparezcan estos síntomas, debe buscar rápidamente un lugar fresco para descansar, rehidratarse y enfriarse lo antes posible.