La diabetes tipo 2 es una afección que dificulta que el cuerpo utilice la insulina de manera eficaz, lo que lleva a un aumento del azúcar en sangre. Además de los medicamentos y la dieta, muchas personas recurren a suplementos alimenticios con la esperanza de mejorar su salud. Sin embargo, algunas vitaminas o suplementos aparentemente inofensivos pueden afectar el control del azúcar en sangre.
Según la Dra. Sarika N Holla, especialista en diabetes del Hospital Kinder (Bangalore, India), las personas con diabetes no deben usar suplementos dietéticos por su cuenta sin orientación médica. Algunos ingredientes pueden interactuar con los medicamentos o hacer que los niveles de azúcar en sangre fluctúen de manera difícil de controlar.
La vitamina E es uno de los suplementos que requiere precaución. Este es un antioxidante común, que a menudo se promociona como beneficioso para la piel e inmunidad. Sin embargo, el uso de dosis altas de vitamina E puede aumentar el riesgo de sangrado y afectar a los anticoagulantes que muchos pacientes diabéticos están usando. Complementar con demasiada vitamina E puede empeorar la resistencia a la insulina.
La vitamina B3 (niacina) también puede causar problemas a las personas con diabetes tipo 2. Aunque la niacina se usa a menudo para apoyar el metabolismo y controlar el colesterol, esta sustancia puede aumentar los niveles de azúcar en sangre y reducir la sensibilidad a la insulina, lo que dificulta que el cuerpo controle la glucosa.
El cromo es un mineral que a menudo se promociona para ayudar a estabilizar el azúcar en sangre. Sin embargo, según la Dra. Holla, la suplementación excesiva de cromo puede causar dolor de estómago, afectar la función renal y hacer que el azúcar en sangre fluctúe erráticamente. Aunque el cuerpo necesita cromo en pequeñas cantidades, la suplementación arbitraria de dosis altas puede ser más perjudicial que beneficiosa.
Además de vitaminas y minerales, algunos tipos de proteína en polvo tampoco son adecuados para personas con diabetes. Muchos productos que contienen azúcar, maltodextrina o carbohidratos tienen un índice glucémico alto, lo que puede aumentar rápidamente los niveles de glucosa en sangre. Los pacientes deben verificar cuidadosamente los ingredientes del producto y priorizar las fuentes de proteínas naturales como huevos, frijoles, nueces o carne magra.
El ácido alfa-lipoico (ALA) es una sustancia que se utiliza a menudo para apoyar la salud nerviosa en pacientes diabéticos. Sin embargo, el ALA puede reducir el azúcar en sangre demasiado rápido o interactuar con medicamentos para la diabetes, lo que lleva al riesgo de hipoglucemia peligrosa. Esta sustancia tampoco es adecuada para personas con problemas de tiroides si se usa de forma incontrolada.
Según la Dra. Holla, en lugar de depender de suplementos dietéticos, las personas con diabetes deben priorizar medidas de apoyo más seguras, como mantener una dieta rica en fibra, hacer ejercicio regularmente, dormir lo suficiente, beber suficiente agua y controlar el estrés.
Los expertos señalan que los suplementos solo deben usarse cuando haya indicaciones o deficiencias claramente diagnosticadas. Las personas con diabetes tipo 2 deben consultar a un médico antes de usar cualquier suplemento para evitar afectar el control del azúcar en sangre y la eficacia del tratamiento.