Sin embargo, los expertos advierten que algunos grupos de personas deben tener precaución al usarlo para evitar afectar la salud.
Según el sitio de noticias médicas Medical News Today (EE. UU.), el agua de coco es rica en potasio y magnesio, que pueden ayudar a rehidratar después de hacer ejercicio o sudar mucho. Sin embargo, beber demasiada agua de coco puede ser perjudicial para las personas con función renal deteriorada.
Los expertos dicen que las personas con enfermedad renal o signos de insuficiencia renal como hinchazón de piernas, poca orina, fatiga prolongada deben limitar el consumo regular de agua de coco. La razón es que los riñones débiles tienen dificultades para excretar el exceso de potasio, lo que aumenta el riesgo de trastornos electrolíticos y afecta el sistema cardiovascular.
Además, los expertos también señalan que las personas con presión arterial baja no deben beber demasiada agua de coco. Este tipo de agua puede ayudar a reducir la presión arterial de forma natural, lo que hace que algunas personas experimenten mareos, vértigo o pérdida de fuerza, especialmente en días calurosos.
Además, las personas que a menudo tienen frío en el estómago, diarrea o trastornos digestivos también deben tener cuidado. Según los expertos en nutrición, el agua de coco es refrescante, si se usa con el estómago vacío o se bebe continuamente durante un corto período de tiempo, puede irritar el sistema digestivo sensible.
Los expertos recomiendan que las personas sanas solo beban agua de coco en cantidades moderadas, alrededor de una fruta al día. Si tiene una enfermedad subyacente o está tomando medicamentos, debe consultar a su médico antes de usar agua de coco con regularidad para garantizar la seguridad.