En los últimos años, el agua mineral con gas ha sido elegida por muchas personas para reemplazar los refrescos azucarados porque no contienen calorías, no tienen azúcar y son fáciles de beber. Gracias a ello, muchas personas creen que esta es una mejor opción para la salud en comparación con los refrescos comunes.
Sin embargo, los expertos advierten que el agua con gas aún puede afectar a los dientes si se usa con regularidad. Según el Dr. Rahul Chirag, consultor sénior de CARE Hospitals (India), el problema a tener en cuenta es la acidez de esta bebida. Aunque el nivel de acidez no es demasiado alto, la exposición repetida de los dientes durante el día puede debilitar gradualmente el esmalte dental con el tiempo.
¿Por qué el agua con gas puede afectar el esmalte dental?
El agua con gas contiene dióxido de carbono disuelta, que forma ácido carbonílico, un tipo de ácido ligero. Esta característica crea una sensación de espuma pero al mismo tiempo también hace que la bebida tenga un cierto grado de acidez. Cuando los dientes entran en contacto frecuente con un ambiente ácido, el esmalte dental, que es la capa protectora externa de los dientes, puede erosionarse gradualmente con el tiempo.
Según el Dr. Chirag, el agua mineral con gas pura suele tener un bajo contenido de ácido y es relativamente segura si se usa con moderación. Sin embargo, los productos con sabor a fruta o suplementados con ácido cítrico pueden aumentar el riesgo de erosión del esmalte dental.
Signos de advertencia de que el esmalte dental está dañado
El proceso de erosión del esmalte dental ocurre lentamente, por lo que a muchas personas les resulta difícil reconocerlo a tiempo. Algunos signos comunes incluyen:
Los dientes son más sensibles a la ropa caliente o fría.
Los dientes se vuelven ligeramente amarillentos debido a la reducción de la capa de esmalte.
La superficie de los dientes es poco brillante o ligeramente áspera.
Sensación de dolor al comer helado o beber agua fría.
La detección temprana de estos signos ayuda a limitar que la lesión progrese más gravemente.
Los hábitos de bebida aumentan el riesgo
No solo las bebidas, sino también la forma de beber afecta a los dientes. Beber agua con gas durante todo el día hace que los dientes entren en contacto prolongado con el ácido, lo que hace que el esmalte dental tenga menos tiempo para recuperarse. Los refrescos con sabor a limón, naranja o fruta suelen tener un mayor contenido de ácido, por lo que el riesgo también aumenta.
¿Cómo proteger el esmalte dental?
Los expertos recomiendan que no sea necesario eliminar por completo el agua mineral carbonizada, pero que se utilice de forma razonable:
Bebe durante un corto período de tiempo en lugar de tomar sorbos durante todo el día.
Se puede usar una pajita para reducir el contacto directo con los dientes.
Enjuaga la boca con agua filtrada después de beber para neutralizar el ácido.
Espera al menos 30 minutos antes de cepillarte los dientes para evitar dañar temporalmente el esmalte blando.
Notas
El agua mineral con gas en general es una opción más saludable que los refrescos azucarados, pero el uso frecuente e incorrecto puede erosionar el esmalte dental con el tiempo. Beber con moderación y mantener la higiene bucal adecuada es clave para proteger la sonrisa a largo plazo.