La piña contiene la enzima bromelina, un ingrediente activo que puede ayudar a la digestión de proteínas y reducir la inflamación. Según el Dr. Michael Greger, médico y nutricionista en los EE. UU., la bromelina puede contribuir a mejorar la función digestiva y reducir la hinchazón y la indigestión. Mientras tanto, el jengibre es conocido desde hace mucho tiempo por sus propiedades que calientan el cuerpo, estimulan la digestión y reducen las náuseas.
La combinación de piña y jengibre puede ayudar a que el sistema digestivo funcione de manera más eficiente, especialmente cuando se usa después de las comidas. Además, ambos ingredientes contienen antioxidantes, lo que contribuye a apoyar el sistema inmunológico y reducir la inflamación leve en el cuerpo.
Las bebidas de alimentos naturales, ricas en vitaminas y compuestos biológicos, pueden apoyar la salud en general si se utilizan como parte de una dieta equilibrada.
Sin embargo, los expertos también señalan que no se debe abusar. La piña tiene un contenido de azúcar natural bastante alto, mientras que el jengibre, si se usa en exceso, puede causar calor o irritación estomacal. Las personas con enfermedades estomacales, reflujo o que están tomando medicamentos deben consultar a un médico antes de usarla con regularidad.