1. Cese de respirar al dormir
Las personas con sobrepeso y obesas son propensas a la estenosis de las vías respiratorias, a las amígdalas grandes que comprimen y provocan apnea o disminución de la respiración durante 10 segundos o más. Los pacientes pueden sobresaltarse, respirar con dificultad, interrumpir el sueño. En casos graves, es necesario perder peso o someterse a cirugía. Además, la apnea del sueño central puede ocurrir cuando se aumenta de peso rápidamente, porque el cerebro no envía señales para controlar la respiración.
2. Reducción de la ventilación debido a la obesidad
La condición del paciente no respira lo suficientemente rápido y profundamente, lo que hace que el suministro de oxígeno sea insuficiente, el CO2 en la sangre aumenta. Las consecuencias pueden incluir insuficiencia cardíaca, edema de piernas, fatiga, aumento del riesgo de apnea del sueño, incluso insuficiencia respiratoria.
3. Roncar
A menudo se debe a obstrucción de las vías respiratorias. El ronquido puede ser fuerte, intermitente, acompañado de asfixia durante el sueño.
4. Síndrome de piernas inquietas
Es un trastorno del movimiento crónico, que causa molestias en las piernas, obligando al paciente a moverse continuamente. Los síntomas incluyen picazón, dolor, sensación de hormigueo, generalmente más intenso por la noche. El riesgo aumenta en personas con sobrepeso, obesidad y factores como deficiencia de hierro, diabetes, insuficiencia venosa o efectos secundarios de los medicamentos.