Según los expertos en nutrición, este hábito puede aportar algunos beneficios si se usa correctamente.
Según el Centro Médico de Cleveland (EE. UU.), las manzanas contienen mucha vitamina C, potasio y compuestos antioxidantes, que ayudan a fortalecer el sistema inmunológico y apoyan la salud cardiovascular. Cuando se prensan en agua, el cuerpo puede absorber estos nutrientes más rápido, especialmente adecuado por la mañana cuando el estómago está vacío.
Además, los compuestos polifenólicos de las manzanas pueden contribuir a reducir el estrés oxidativo, apoyando así el control del colesterol y mejorando la función cardiovascular. Un vaso de jugo de manzana por la mañana también ayuda a reponer agua, apoyando el proceso metabólico después de despertarse.
Sin embargo, los expertos señalan que el jugo de manzana ha eliminado la mayor parte de la fibra en comparación con comer manzanas enteras. Esto hace que el azúcar natural en el jugo se absorba más rápido, lo que puede aumentar el azúcar en sangre si se bebe demasiado. Por lo tanto, se debe beber en cantidades moderadas, alrededor de 150–250 ml por vez y limitar el azúcar adicional.
Además, también debe considerarse el momento de la bebida. Para las personas con estómago sensible, debe beberse después del desayuno en lugar de cuando esté demasiado hambriento para evitar una ligera irritación causada por el ácido natural de las manzanas.