Yoga matutina, comienza el nuevo día con alerta y equilibrio.
Desde hace mucho tiempo, la madrugada se considera el momento ideal para practicar yoga. Este es un momento en que el espacio está tranquilo, la mente está menos influenciada por el trabajo o las presiones diarias. Dedicar entre 20 y 30 minutos a hacer ejercicio al comienzo del día puede ayudar al cuerpo a despertar la energía, mejorar la concentración y crear una sensación positiva.
Según Sat Bir Singh Khalsa, profesor asociado de medicina en la Facultad de Medicina de Harvard y investigador del sueño y el ritmo circadiano en el Hospital Brigham and Women's (EE. UU.), los ejercicios de yoga combinados con la regulación de la respiración y la meditación tienen el efecto de reducir el estrés, apoyar la salud mental y mejorar la capacidad de concentración. Esta es también la razón por la que muchas personas eligen el yoga como una forma más eficaz de prepararse para un nuevo día.
Además, practicar yoga por la mañana también ayuda a formar un hábito de ejercicio regular. Cuando el ejercicio se realiza antes de la hora de trabajo o las responsabilidades familiares, el riesgo de interrupción también es menor.
Practica yoga por la noche, aprovechando la flexibilidad natural del cuerpo.
Si el objetivo es aumentar la flexibilidad o realizar posturas de estiramiento profundo, por la noche tiene más ventajas. Los estudios de ritmo circadiano muestran que la temperatura corporal aumenta gradualmente durante el día y generalmente alcanza su punto máximo al final de la tarde o al principio de la noche. En ese momento, los músculos y las articulaciones son más flexibles, lo que facilita y hace más seguro el ejercicio.
No solo apoya el movimiento, el yoga nocturno también se considera un método de relajación eficaz después de un día estresante. Los ejercicios suaves como el Yin Yoga, el Yoga Nidra o el Hatha Yoga pueden ayudar a calmar el sistema nervioso, llevar el cuerpo a un estado de descanso y mejorar la calidad del sueño.
Las actividades que ayudan al cuerpo a relajarse por la noche pueden apoyar el proceso de preparación para el sueño natural. Sin embargo, los ejercicios de yoga de alta intensidad cerca de la hora de acostarse pueden aumentar el ritmo cardíaco, ralentizando el proceso de conciliación del sueño.
Los expertos creen que no existe un "horario de oro" adecuado para todos. El yoga matutino es adecuado para aquellos que quieren mejorar su espíritu, construir hábitos de vida saludables. Mientras tanto, el yoga nocturno es una opción que vale la pena considerar si el objetivo es aumentar la flexibilidad del cuerpo o mejorar el sueño. Independientemente de la elección del momento, mantener el ejercicio regular es el factor más importante para obtener los beneficios a largo plazo del yoga.