La testosterona se conoce comúnmente como hormona masculina, pero en realidad también existe en las mujeres en pequeñas cantidades. Cuando los niveles de esta hormona aumentan demasiado, el cuerpo puede caer en un estado de desequilibrio hormonal, afectando muchas funciones importantes, incluida la fertilidad.
Según el médico especialista en reproducción Aanchal Agarwal (India), la testosterona normal juega un papel en el entorno endocrino de las mujeres. Sin embargo, cuando se excede el umbral permitido, esta condición se llama hiperandrogénemia, es decir, la concentración de hormonas masculinas en el cuerpo femenino aumenta anormalmente.
Un estudio publicado en eBioMedicine en 2025 que rastreó a más de 1.100 mujeres mostró que los niveles de testosterona cambian con la edad, disminuyen gradualmente después de los 40 años y son más bajos entre los 58 y los 59 años, luego tienden a aumentar ligeramente nuevamente. Este cambio está más relacionado principalmente con la edad que con la menopausia.
En cuanto a la fertilidad, la testosterona juega un papel indirecto en el proceso de ovulación. Este proceso requiere una coordinación armoniosa de muchas hormonas como FSH, LH y otras hormonas para que los óvulos se desarrollen y ovulen según el ciclo. Cuando la testosterona aumenta demasiado, este equilibrio se rompe. Esto puede interrumpir el proceso de desarrollo de los folículos óvulos, haciendo que los óvulos no ovulen uniformemente o no ovulen. Cuando no hay ovulación, la concepción natural se vuelve más difícil.
El aumento de testosterona en las mujeres no suele ocurrir solo, sino que es un signo de un problema endocrino subyacente. Una de las causas más comunes es el síndrome de ovario poliquístico (SOP), una condición relacionada con el trastorno de la ovulación y el aumento de los andrógenos.
Además, otras causas también pueden causar aumento de testosterona, como trastornos de las glándulas suprarrenales, el uso de hormonas androgénicas o testosterona del exterior, o, más raramente, tumores que secretan hormonas.
Las mujeres con niveles altos de testosterona pueden experimentar muchos signos anormales como vello púbico, acné, piel grasa, caspa o cambios en el tono de voz si se prolongan. Esto se acompaña de menstruaciones irregulares o amenorrea, que a menudo son signos de advertencia temprana.
En el tratamiento, el paso más importante es determinar la causa raíz. Con el síndrome de ovario poliquístico, el médico puede usar medicamentos para apoyar la ovulación o hormonas reguladoras. Con trastornos de las glándulas suprarrenales, es necesario tratar con medicamentos especializados. En casos raros causados por tumores, puede ser necesaria la intervención quirúrgica.
Los expertos creen que la mayoría de los casos de aumento de testosterona se pueden controlar si se detectan a tiempo. El examen y el tratamiento adecuados ayudan a mejorar el ciclo de ovulación y aumentar la probabilidad de embarazo natural.