La morera seca es un alimento rico en nutrientes, beneficioso para el hígado y la sangre. 100 gramos de morera seca contienen alrededor de 42,5 mg de hierro, junto con muchos ácidos orgánicos, azúcares naturales, fósforo, vitaminas y minerales. Estos componentes ayudan al cuerpo a aumentar la producción de células sanguíneas, apoyan la prevención de la anemia y también tienen el efecto de nutrir el hígado, desintoxicar el hígado y mejorar la vista.
Para las personas propensas al calor hepático o que tienen problemas hepáticos, beber agua de morera todos los días se considera una forma sencilla de proteger y mejorar la función hepática.
La morera es una rica fuente de antocianinas, especialmente cianídina-3-glucósido, que tiene la capacidad de neutralizar los radicales libres, proteger las células renales del estrés oxidativo, la principal causa de lesiones glomerulares y nefritis tubular.
La morera seca no solo se usa como aperitivo, sino que también se puede remojar en agua para beber. Cuando se remoja, los nutrientes se disolven y absorben más fácilmente, especialmente adecuado para personas que fuman y beben alcohol con frecuencia. Además, la morera seca también es rica en selenio, un mineral que ayuda a aumentar la capacidad de desintoxicación del hígado. Gracias a su apoyo al proceso de metabolismo del alcohol, la morera seca también tiene el efecto de reducir la sensación de embriaguez en cierta medida.
Sin embargo, para que el hígado esté sano a largo plazo, además de usar moreras, es necesario mantener un estilo de vida saludable, limitar el alcohol, el tabaco, evitar trasnochar, no abusar de las drogas y equilibrar razonablemente el trabajo, el descanso y mantener un espíritu relajado.