El sueño juega un papel importante en el proceso de desarrollo y regulación de la energía del niño. Dormir poco puede afectar el metabolismo, aumentar los antojos y hacer que sea más fácil para los niños elegir alimentos ricos en energía.
La relación entre el sueño y la obesidad en niños
Según el profesor asociado Dr. Nguyen Anh Tuan, director de Cirugía del Hospital General Phuong Dong, cuando los niños tienen falta de sueño, las hormonas relacionadas con la sensación de hambre y saciedad como la ghrelina y la leptina pueden verse afectadas. Esto hace que los niños sientan fácilmente hambre, antojos y consuman más alimentos.
Aumento de los antojos: Los niños con falta de sueño tienden a preferir alimentos ricos en energía como comida rápida, dulces y bebidas azucaradas.
Reduce el consumo de energía: La fatiga causada por la falta de sueño hace que los niños participen menos en actividades físicas, reduciendo así el consumo de energía.
Efectos hormonales: La falta de sueño puede reducir la leptina, la hormona relacionada con la sensación de saciedad, y aumentar la ghrelina, la hormona que estimula la sensación de hambre.
Tiempo de sueño adecuado para los niños
Las necesidades de sueño varían según la edad:
Niños de 0 a 3 meses: 14-17 horas al día.
Niños de 4 a 11 meses: 12 a 15 horas al día.
Niños de 1 a 2 años: 11-14 horas al día.
Niños de 3 a 5 años: 10-13 horas al día.
Niños de 6-12 años: 9-12 horas al día.
Niños de 13 a 18 años: 8-10 horas al día.
Dormir lo suficiente ayuda a los niños a desarrollarse física y mentalmente y a mantener el equilibrio energético.
Consejos para ayudar a los niños a tener un sueño de calidad
Los padres deben establecer horarios fijos para acostarse y despertarse para los niños, incluso los fines de semana. Limite el uso de teléfonos, tabletas y televisores por parte de los niños al menos 1 hora antes de acostarse.
El dormitorio debe ser tranquilo, oscuro y aireado. Los niños tampoco deben comer demasiado ni consumir bebidas que contengan cafeína por la noche porque puede afectar el sueño.
Combina dormir lo suficiente con un estilo de vida saludable
Además de dormir lo suficiente, los niños necesitan mantener una dieta equilibrada y hacer ejercicio regularmente. Los niños deben tener al menos 60 minutos de actividad física al día, de acuerdo con su edad.
Las comidas deben ser variadas con verduras, frutas, alimentos ricos en proteínas y cereales integrales; al mismo tiempo, limitar los alimentos ricos en azúcar, grasas no saludables y bebidas azucaradas.
Dormir lo suficiente ayuda a controlar el peso
Dormir lo suficiente es uno de los factores que ayudan a los niños a mantener un peso saludable. La falta de sueño puede afectar la sensación de hambre y saciedad, los hábitos alimenticios y el nivel de ejercicio, contribuyendo así a aumentar el riesgo de sobrepeso y obesidad.
Por lo tanto, los padres deben establecer un horario de sueño adecuado según la edad, combinando una nutrición equilibrada y ejercicio regular para apoyar el desarrollo saludable del niño.