Los refrescos dieteticos se han considerado durante mucho tiempo una opcion mas segura para las personas con sobrepeso, diabetes o que quieren reducir el azucar en sus dietas. Sin embargo, la evidencia cientifica reciente muestra que esta bebida no es del todo "inofensiva" para el higado, especialmente cuando se usa con regularidad y durante mucho tiempo.
Segun estudios generales, los refrescos dieteticos no causan daño hepatico por mecanismos directos como el alcohol, la hepatitis viral o los medicamentos toxicos para el higado. Sin embargo, el consumo excesivo puede contribuir indirectamente a aumentar el riesgo de padecer higado graso debido a trastornos metabolicos (MASLD), una enfermedad hepatica que esta aumentando rapidamente a nivel mundial.
Trastornos del microbiota intestinal y respuesta a la insulina
Uno de los mecanismos mas mencionados es el impacto de los edulcorantes artificiales en el microbiota intestinal. Substances como el aspartamo, la sucralose y la saccharina, cuando se usan en grandes cantidades, pueden desequilibrar las bacterias beneficiosas y perjudiciales en el intestino.
Esta condicion puede provocar fugas intestinales, lo que permite que sustancias inflamatorias como los lipopolisacaridos entren en la sangre y sigan las venas de entrada al higado. La hepatitis cronica en un nivel bajo pero prolongado es el factor fundamental que promueve la acumulacion de grasa en el higado y progresa a MASLD.
Ademas, algunos estudios demuestran que los sabores dulces artificiales pueden estimular la liberacion de insulina incluso sin azucar real. Con el tiempo, esto aumenta el riesgo de resistencia a la insulina, un factor central en el mecanismo de formacion del higado graso.
El Dr. Dennis Sifris, experto en enfermedades infecciosas y medicina interna en los Estados Unidos, comento: "Los ganglios son muy sensibles a los pequeños pero prolongados cambios en el metabolismo. La resistencia a la insulina, aunque comienza silenciosamente, puede promover gradualmente la acumulacion de grasa y la hepatitis".
Aumento del apetito, cambios en el comportamiento y riesgo MASLD
Otro problema es el impacto indirecto de los refrescos dieteticos en los antojos y la ingesta calorica total. Los dulces sin energia no activan completamente el sistema de recompensas del cerebro, lo que hace que muchas personas tiendan a buscar mas dulces o alimentos ricos en energia para compensar.
El trastorno de la señal de saciedad, combinado con inflamacion leve de los intestinos y resistencia a la insulina, puede provocar sobrepeso y aumento de peso. Esta es una via indirecta pero comun que conduce a la obesidad y MASLD.
Un estudio de 10 años, presentado en la Conferencia Europea de Gastroenterologia de 2025, mostro que las personas que beben mas de 330 gramos de bebidas azucaradas o no azucaradas al dia tienen un riesgo de higado graso en aumento del 60% y el 50% respectivamente. Sin embargo, los cientificos enfatizan que los habitos alimenticios asociados, como consumir muchos alimentos procesados, son el factor clave.
Por el contrario, en comparacion con los refrescos azucarados que contienen jarabe de maiz con alto contenido de fructosa, los refrescos dieteticos aun ayudan a reducir la carga de fructosa en el higado. El fructosa es metabolizado directamente por el higado en grasa, lo que aumenta el riesgo de grasa hepatica, cirrosis y cancer de higado cuando se consume en exceso.
Segun Allison Herries, nutricionista que se ha registrado para ejercer en los Estados Unidos: "Para las personas sanas, beber una lata de refresco dietetico al dia en general tiene un bajo riesgo. Pero en las personas obesas, con diabetes o que ya tienen enfermedad hepatica, el consumo debe considerarse cuidadosamente e intercambiarse con el medico".
En resumen, los refrescos dieteticos no son el "culpable directo" de la enfermedad hepatica, pero si se convierte en un habito diario, puede contribuir silenciosamente a los trastornos metabolicos. Reducir gradualmente la frecuencia de uso, priorizar el agua filtrada y ajustar la dieta general sigue siendo la forma mas sostenible de proteger el higado.
La informacion en el articulo es solo de referencia, no reemplaza el diagnostico o el tratamiento medico. Debes hablar directamente con tu medico para obtener asesoramiento preciso y adecuado para tu estado de salud.