Sin embargo, no todos los hematomas son signos de enfermedad. Según el Dr. Nguyen Dinh Van, jefe del Departamento de Oncología - Hematología del Hospital Infantil 2 (Ciudad Ho Chi Minh), los niños pequeños son inherentemente hiperactivos, por lo que los choques durante el juego pueden causar hematomas y generalmente se curan por sí solos después de unos días.
Sin embargo, la realidad clínica registra no pocos casos en los que los padres subjetivamente creen que los niños solo se caen o se golpean levemente. Cuando los hematomas aparecen cada vez más, se extienden o se repiten continuamente, los niños son llevados al hospital para ser examinados. Los resultados de los análisis de sangre en ese momento pueden detectar enfermedades graves relacionadas con la hematología.
Según el Dr. Nguyen Dinh Van, los padres deben distinguir entre los hematomas benignos y los signos de advertencia anormales.
Para los hematomas por impacto comunes, la ubicación suele aparecer en áreas vulnerables cuando el niño se mueve, como rodillas, pantorrillas, frente o codos. Estos hematomas progresan de forma natural, cambiando de color de rojo a púrpura oscuro, luego verde, amarillo, luego se desvanecen gradualmente y desaparecen en aproximadamente 1-2 semanas. El niño sigue comiendo y jugando normalmente, sin fiebre ni fatiga.
Por el contrario, los hematomas que aparecen sin causa clara pueden ser una señal de advertencia de enfermedad. En particular, los padres deben prestar atención cuando los hematomas aparecen en lugares con poca exposición como muslos, bíceps, espalda, abdomen o cuello.
Si el niño tiene múltiples moretones al mismo tiempo, los moretones antiguos no se han disipado pero aparecen continuamente nuevos moretones, este también es un signo que necesita un examen médico temprano.
Otras manifestaciones anormales que pueden ir acompañadas incluyen sangrado nasal prolongado, sangrado de encías al cepillarse los dientes o la aparición de pequeños puntos de sangrado debajo de la piel. Los niños también pueden tener fiebre prolongada de causa desconocida, palidez, pérdida de peso o quejarse frecuentemente de dolor en las articulaciones, especialmente por la noche.
El Dr. Nguyen Dinh Van recomienda que, al notar los signos anteriores, los padres no deben entrar en pánico, pero tampoco deben ser subjetivos ni usar arbitrariamente medicamentos, aplicar hojas o aplicar remedios populares no verificados.
Lo que hay que hacer es llevar al niño a un centro médico especializado en hematología pediátrica para que lo examinen, realicen las pruebas necesarias como la fórmula de sangre, evalúen el recuento de plaquetas y otros indicadores hematológicos. La detección temprana de la causa ayudará a los médicos a tener una dirección de tratamiento oportuna, mejorar la eficacia del tratamiento y proteger la salud del niño.