Según una revisión publicada en el Journal of Ethnopharmacology, la margarita (Matricaria chamomilla) contiene compuestos flavonoides como la apigenina y la luteolina, sustancias con fuertes propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.
El profesor Dr. Bahram H. Arjmandi (Universidad Estatal de Florida, EE. UU.), experto en nutrición y metabolismo, comentó en una conferencia sobre suplementos dietéticos: "Los tés de hierbas ricos en polifenoles, incluido el té de manzanilla, pueden ayudar a controlar el estrés oxidativo y las reacciones inflamatorias, dos factores relacionados con la gota. Sin embargo, los datos clínicos en humanos siguen siendo limitados".
Del mismo modo, según información del Mount Sinai Health System (EE. UU.), se registra que el té de manzanilla tiene efectos antiinflamatorios y calmantes, pero "no debe considerarse como un tratamiento alternativo a los medicamentos hipouréticos".
Los expertos recomiendan que, si se usa té de manzanilla, se deben beber 1-2 tazas al día como medida de apoyo, mientras se mantiene una dieta baja en purinas, se bebe suficiente agua y se controla periódicamente el índice de ácido úrico.
Por lo tanto, el té de manzanilla tiene potencial de apoyo gracias a sus propiedades biológicas naturales, pero no hay pruebas lo suficientemente sólidas como para sustituir el tratamiento médico. Los pacientes con gota deben consultar a un médico antes de aplicarlo a largo plazo.