El calor afecta la forma en que el cuerpo usa la energía
Muchas personas mantienen una dieta similar durante todo el año sin darse cuenta de que las necesidades nutricionales del cuerpo pueden cambiar con el clima. Cuando la temperatura ambiente aumenta, el cuerpo tiene que ajustarse continuamente para mantener una temperatura corporal estable, lo que provoca cambios en el metabolismo y la digestión.
Según la Dra. Archana Batra, nutricionista y educadora de diabetes certificada en Nueva Delhi (India), el clima cálido hace que el cuerpo priorice el proceso de enfriamiento en lugar de digerir las comidas ricas en energía.
Esta es la razón por la que muchas personas sienten que comen menos en verano. Los platos grasos o con especias fuertes a menudo crean una sensación de pesadez en el estómago, molestias y aumentan la carga sobre el sistema digestivo", dijo Archana Batra.
Los expertos dicen que en condiciones de calor prolongado, los alimentos ricos en agua, bajos en grasas y fáciles de digerir suelen ser más adecuados para las necesidades fisiológicas del cuerpo.
La suplementación de agua y micronutrientes se convierte en una prioridad máxima
Una de las mayores diferencias de la dieta de verano es el requisito de mantener el equilibrio hídrico. El proceso de sudar continuamente no solo deshidrata, sino que también hace que el cuerpo pierda electrolitos importantes.
Según la Dra. Archana Batra, la rehidratación no debe basarse solo en el agua potable, sino que debe combinar alimentos con alto contenido de agua como sandías, pepinos, naranjas, pomelos o verduras y frutas frescas.
Además, el cuerpo también necesita complementarse completamente con vitamina A, vitamina C y potasio, nutrientes que ayudan a combatir los efectos de las altas temperaturas, el estrés oxidativo y la fatiga causada por la deshidratación.
Los estudios nutricionales muestran que el clima cálido puede reducir la eficacia digestiva en algunas personas. Por lo tanto, las comidas sencillas hechas de verduras, frutas frescas, cereales integrales y alimentos poco procesados a menudo se recomiendan más que los alimentos fritos o los alimentos súper procesados.
Los expertos creen que en lugar de aplicar un menú fijo durante todo el año, ajustar la dieta estacionalmente es una forma de ayudar al cuerpo a adaptarse mejor a las condiciones ambientales, mantener la energía y limitar los problemas de salud relacionados con el calor.