Piel seca, descamada, tez pálida.
Una dieta demasiado baja en carbohidratos hace que el glucógeno en el cuerpo se agote rápidamente, provocando deshidratación y fatiga. Además, la falta de energía, vitaminas y nutrientes esenciales afecta el proceso de regeneración de colágeno, haciendo que la piel se caiga, se seque y pierda vitalidad.
Debilidad física, miedo al frío, estreñimiento y mal aliento
La reducción prolongada de carbohidratos puede hacer que el cuerpo cambie a un estado de formación de cetonas para mantener la energía. Las cetonas acumuladas y excretadas a través del aliento pueden causar mal aliento. Al mismo tiempo, la reducción repentina de fibra también empeora el estreñimiento.
Caída del cabello
Perder peso demasiado rápido junto con la falta de energía y micronutrientes como hierro, zinc, biotina puede hacer que el cabello se caiga mucho, especialmente la caída del cabello en la etapa telógena.
Menstruación irregular, incluso amenorrea
La deficiencia de energía prolongada debido a comer demasiados carbohidratos puede afectar el eje endocrino hipotálamo - glándula pituitaria - ovario, causando trastornos hormonales en las mujeres, lo que lleva a menstruaciones irregulares o amenorrea.