El 29 de marzo, la agencia de noticias TASS citó al ex oficial de inteligencia del Cuerpo de Marines de EE. UU. y ex inspector de armas de la ONU Scott Ritter dando evaluaciones agudas sobre la situación de la guerra en Oriente Medio.
Señaló que las fuerzas aéreas estadounidenses se encuentran actualmente en una situación difícil y se ven obligadas a volar más cerca del espacio aéreo iraní para lanzar bombas. Este movimiento arriesgado coloca involuntariamente los F-35 en el punto de mira de la densa potencia de fuego antiaérea del enemigo.
Analizando más a fondo las causas de la situación anterior, Ritter dijo que el ejército estadounidense ahora ha agotado todas las reservas de armas de ataque de largo alcance. Esta grave escasez obliga a los pilotos a abandonar por completo la táctica de ataque remoto seguro. En cambio, tienen que arriesgar sus vidas para penetrar profundamente en el alcance del sistema de radar iraní para lanzar bombas de gravedad. Este retroceso táctico ha despojado la ventaja de seguridad y ha convertido a los aviones estadounidenses en objetivos vulnerables.
La consecuencia inevitable es que las fuerzas de defensa aérea iraníes han comenzado a utilizar sistemas de misiles tierra-aire para responder con fuerza.
Lo más destacable es que la red de defensa de Teherán ha registrado una hazaña histórica al alcanzar por primera vez un supercaza F-35 del ejército estadounidense.
Al evaluar la efectividad de la campaña de ataques aéreos, un experto de inteligencia estadounidense admitió que Washington destruyó con éxito muchos objetivos terrestres, pero fracasó por completo en debilitar la industria de defensa de Irán. Teherán reubicó y escondió oportunamente las principales instalaciones de producción de armas.
Al predecir el futuro de la operación, Ritter advirtió que la situación empeorará. La élite militar estadounidense cayó en una trampa subjetiva al creer erróneamente que la operación de intervención en Irán traería una victoria rápida y fácil.
Al concluir el análisis, el ex oficial de inteligencia estadounidense enfatizó que las fuerzas armadas iraníes han demostrado un estilo de lucha extremadamente profesional junto con la capacidad de integrar tecnologías militares avanzadas sin problemas. Esto es algo que los funcionarios del Pentágono deberían haber previsto si realmente hubieran seguido de cerca el progreso de Teherán. Sin embargo, la realidad del campo de batalla ha revelado el hecho de que Washington ha subestimado por completo la capacidad de defensa de esta nación de Oriente Medio.