Al final del primer día de trabajo de la ronda de conversaciones trilaterales en Ginebra (Suiza), el Sr. Steve Witkoff, Enviado Especial del Presidente de Estados Unidos, rompió el silencio con un estado llamativo en la red social X.
Witkoff afirmó que el papel coordinador de Estados Unidos ha sido efectivo y que las partes han logrado "progresos significativos". Esta declaración se considera un punto de inflexión inesperado, porque antes, tanto los observadores como la delegación ucraniana se mostraban bastante pesimistas sobre la posibilidad de encontrar un terreno común.
Ambas partes acordaron actualizar la situación a sus máximos líderes y se comprometieron a seguir trabajando para llegar a un acuerdo", enfatizó Witkoff. Este detalle muestra que, al menos, se ha restablecido un canal de comunicación directo y eficaz, evitando un escenario de fracaso de las negociaciones desde el primer día.
Sin embargo, detrás del optimismo diplomático de Estados Unidos hay una dura realidad dentro de la sala de reuniones cerrada. Una fuente de alto nivel de la delegación rusa reveló a la agencia de noticias TASS que la discusión del 17 de febrero se convirtió en una "batalla mental" que duró hasta 6 horas seguidas.
Esta fuente de noticias describió el ambiente interno como "muy tenso", refiriéndose a que las partes discutieron acaloradamente los términos básicos, que podrían estar relacionados con cuestiones territoriales o estatutos de seguridad. El hecho de que la reunión se prolongara más de lo previsto inicialmente también demuestra que ninguna de las partes cedió fácilmente.
La diferencia en la forma de describir los resultados de la reunión entre Estados Unidos y Rusia muestra la táctica de Estados Unidos: quieren crear un impulso psicológico positivo para impulsar a las partes a llegar a un acuerdo final.
Esta ronda de negociaciones contó con la participación de una delegación rusa encabezada por Vladimir Medinsky, asistente cercano del presidente Putin. La presencia de esta figura de alto rango muestra que Moscú realmente valora las nuevas propuestas de la mesa de negociaciones de Ginebra.
Actualmente, todo el mundo está mirando a Ginebra para esperar el próximo día de trabajo el 19 de febrero, para ver si el "progreso" que mencionó Witkoff puede convertirse en un alto el fuego real o no.