Esta es una decisión, según fuentes gubernamentales, derivada de la "reorganización de las actividades de entrada de extranjeros en Libia".
A los ciudadanos de Sudán, Eritrea, Etiopía y Somalia se les prohíbe ingresar al territorio libio a través de todas las fronteras terrestres, marítimas y aéreas", según un decreto del Gobierno paralelo en Bengasi, la segunda ciudad más grande de Libia.
La decisión de eximir a los miembros de las misiones diplomáticas y consulares reconocidas, junto con sus familiares de los 4 países mencionados. La prohibición también exime a los trabajadores de los sectores de educación, salud y servicios médicos relacionados, siempre que estén aprobados y tengan contratos laborales válidos por parte de las autoridades competentes.
El gobierno de Osama Hamad, con sede en Bengasi, es aliado del comandante militar Khalifa Haftar, quien controla el este y muchas áreas extensas en el sur de Libia. Mientras tanto, el gobierno internacionalmente reconocido de Abdulhamid Dbeibah, quien llegó al poder a través de un proceso patrocinado por las Naciones Unidas en 2021, tiene su sede en Trípoli.