La información fue proporcionada por el Primer Secretario, Presidente Miguel Díaz-Canel, en un mensaje transmitido en vivo por la televisión cubana la noche del 13 de marzo. 3. Dijo que los intercambios con Estados Unidos se llevaron a cabo después de consultar con las agencias más altas del Partido, el Estado y el Gobierno cubanos, y se llevaron a cabo en el contexto de la aparición de algunos factores internacionales favorables.
Según fuentes del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, el primer objetivo de los diálogos es identificar los problemas bilaterales que deben resolverse en función de su gravedad e impacto. Una vez que se identifiquen los problemas, ambas partes buscarán soluciones adecuadas.
Las reuniones también tienen como objetivo evaluar la buena voluntad de ambas partes en la implementación de acciones que beneficien a los pueblos de ambos países. El contenido del intercambio también tiene como objetivo identificar áreas de cooperación para hacer frente a las amenazas y contribuir a garantizar la seguridad y la paz para ambos países y la región.
En una reunión con miembros del Politburó y el Consejo de Ministros de Cuba, Miguel Díaz-Canel enfatizó que La Habana no comentará sobre la información especulativa relacionada con el proceso de diálogo. Dijo que este es un proceso muy sensible, que requiere ser llevado a cabo de manera seria y responsable.
El presidente cubano afirmó que su país está dispuesto a participar en el diálogo sobre una base de igualdad, respetando el sistema político de cada parte, así como la soberanía y el derecho a la autodeterminación del Gobierno cubano. Según él, este proceso se propone con un espíritu de reciprocidad y cumplimiento del derecho internacional.
Las relaciones entre Cuba y Estados Unidos han pasado por décadas de tensión después de que Washington impusiera medidas de asedio y embargo a La Habana. En las Naciones Unidas, muchos países aprobaron resoluciones de la Asamblea General pidiendo a Estados Unidos que levante estas medidas debido al impacto significativo en la economía y la sociedad de Cuba.
Sin embargo, las autoridades estadounidenses siguen manteniendo el embargo. Con la actual administración estadounidense, Cuba se enfrenta a más dificultades cuando el suministro de petróleo es limitado, lo que afecta en gran medida a la producción de electricidad y a la situación socioeconómica.
Ante estos desafíos, en la reunión del 3 de marzo, el presidente Miguel Díaz-Canel enfatizó la necesidad de implementar rápidamente transformaciones urgentes en el modelo económico y social de Cuba.
Los cambios se centran en aumentar la autonomía de las empresas y los gobiernos locales, reducir la escala del aparato estatal, promover la producción nacional de alimentos y ajustar la estructura energética, incluido el desarrollo de energías renovables y la extracción de petróleo crudo nacional.
El Gobierno cubano también mencionó la promoción de las exportaciones, la expansión de políticas flexibles para la inversión extranjera directa y el fortalecimiento de la cooperación entre el sector público y el sector privado, al tiempo que fomenta las actividades empresariales con la comunidad cubana en el extranjero.