Segun un analisis publicado el 22 de enero por la Asociacion Alemana de Ayuda al Medio Ambiente (DUH), en 2025, Alemania importo alrededor de 101 terawatt-hours de gas natural licuado (GNL) de Estados Unidos, lo que representa hasta el 96% del volumen total de GNL que consume la economia mas grande de la UE.
Esta tasa aumento en mas del 60% en comparacion con 2024, lo que provoco que los costos de importacion se dispararan a 3.200 millones de dolares, en comparacion con los 1.900 millones de dolares del año anterior.
DUH advierte que este nivel de dependencia casi absoluta esta haciendo que Alemania sea cada vez mas dependiente de "un Estados Unidos cada vez mas impredecible". Segun esta organizacion, el GNL ya no es una solucion temporal para una crisis a corto plazo, sino que se esta convirtiendo en un nuevo pilar energetico de Berlin.
La importacion actual de GNL ya no tiene como objetivo abordar la crisis temporal. El presidente estadounidense Donald Trump esta utilizando deliberadamente el suministro de gas para empujar a Europa y Alemania a una peligrosa dependencia de los combustibles fosiles", comento el director ejecutivo federal de DUH, Sascha Muller-Kraenner.
En los ultimos tiempos, la energia ha sido utilizada muchas veces por Trump como una herramienta de negociacion con Europa. En julio del año pasado, Estados Unidos y la UE llegaron a un acuerdo en virtud del cual Bruselas se comprometio a comprar hasta 750 mil millones de dolares en productos energeticos estadounidenses desde ahora hasta 2028 para evitar el riesgo de impuestos mas altos.
Mas recientemente, el presidente Donald Trump tambien amenazo con imponer aranceles a los paises de la OTAN en Europa debido a la oposicion a su plan relacionado con Groenlandia. Esta postura solo se calmo despues de la reunion entre Trump y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, al margen del Foro Economico Mundial en Davos.
La nueva dependencia de Alemania se produce en un contexto en el que la UE esta abandonando gradualmente los suministros de gasoducto barato de Rusia. Antes de 2022, el gas ruso representaba hasta el 50% del suministro total de la UE. Sin embargo, despues de que el conflicto de Ucrania se intensificara y se impusieran sanciones occidentales, Bruselas decidio reducir drasticamente las importaciones.
En diciembre pasado, la UE llego a un acuerdo para poner fin por completo a las importaciones de combustibles fosiles de Rusia a finales de 2027, considerandolo un hito para poner fin a una "dependencia peligrosa" que dura decadas.
Sin embargo, segun el Instituto de Economia Energetica y Analisis Financiero (IEEFA) con sede en Estados Unidos, la UE en realidad solo esta reemplazando la antigua dependencia con una "nueva dependencia geopolitica que entraña muchos riesgos" del gas natural estadounidense.
Las consecuencias economicas se revelaron pronto. Despues de 2 años consecutivos de recesion en 2023 y 2024, la economia alemana en 2025 casi se estanco, con un crecimiento de solo alrededor del 0,2%.
Los fuertes recortes de gas ruso barato despues de 2022 desencadenaron la crisis energetica en toda la UE, elevando los precios mayoristas de la energia, aumentando los costos de vida y erosionando la competitividad de la industria europea.
Mientras tanto, Rusia afirma que sigue siendo un proveedor de energia confiable y critica las sanciones occidentales como contrarias al derecho internacional.
Moscu dijo que ha redirigido con exito las exportaciones de energia a mercados considerados "amistosos", a pesar de ser excluido de la cadena de suministro tradicional por la UE.