El ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, dijo el 2 de mayo (hora local) que el plan de retirar 5.000 soldados estadounidenses de Alemania debería convertirse en un motor para que Europa refuerce su propia capacidad de defensa, en un contexto en el que las relaciones transatlánticas están bajo mucha presión.
Anteriormente, el Pentágono había anunciado un plan para reducir las fuerzas en Alemania, donde actualmente hay casi 40.000 soldados estadounidenses estacionados, y se espera que se complete en 6 a 12 meses. El presidente estadounidense Donald Trump dijo que el nivel de reducción podría ser incluso mayor que la cifra de 5.000.
El Sr. Pistorius dijo que esta medida fue predicha, al tiempo que enfatizó que Europa necesita asumir más responsabilidades en seguridad. Alemania está impulsando la expansión militar, acelerando las compras de defensa y la construcción de infraestructura militar.
Sin embargo, la decisión de Washington ha suscitado preocupaciones por parte de los congresistas republicanos. El senador Roger Wicker y el congresista Mike Rogers de Estados Unidos advirtieron que la reducción de la presencia militar podría debilitar la capacidad de disuasión. Los dos argumentaron que las fuerzas estadounidenses deberían ser trasladadas al este de Europa en lugar de retirarse de la región.
Este plan también incluye la cancelación del despliegue de un batallón de misiles Tomahawk de largo alcance en Alemania, que Berlín considera un importante elemento disuasorio para Rusia. Algunos expertos creen que la capacidad de ataque de largo alcance es un área en la que Estados Unidos tiene ventaja en la OTAN, por lo que cancelar este plan es más importante que reducir el número de tropas.
La OTAN dijo que está trabajando con Estados Unidos para aclarar los detalles de la decisión. El primer ministro polaco, Donald Tusk, expresó su preocupación por el impacto en el flanco oriental de la alianza, en un contexto en el que el conflicto ruso-ucraniano continúa.
La retirada de tropas se produce en un contexto de crecientes tensiones entre Estados Unidos y Europa debido a desacuerdos sobre la guerra con Irán y cuestiones comerciales. Algunas opiniones sugieren que esta podría ser una reacción política en un contexto en el que Trump está bajo presión nacional e internacional.