El Banco Central de Ucrania (NBU) planteó este tema al BCE después de que funcionarios húngaros bloquearan vehículos y confiscaran 40 millones de dólares, 35 millones de euros y 9 kg de oro transportados de Austria a Ucrania.
El Banco Central de Ucrania dijo que el dinero y el oro transportados cumplen con las regulaciones aduaneras internacionales según el contrato entre el banco Raiffeisen Bank International de Austria y el banco estatal Oschadbank de Ucrania.
La presidenta del BCE, Christine Lagarde, "compartió la evaluación del NBU y enfatizó claramente los riesgos que esta situación representa para la posición del euro como moneda internacional", dijo el portavoz del BCE. Lagarde planteará este tema directamente a las autoridades de Budapest y Bruselas.
Hungría ha devuelto los vehículos, pero aún conserva una parte del efectivo y el oro después de la incautación que tuvo lugar a principios de marzo. Esta evolución ha prolongado la disputa y ha aumentado la preocupación entre los funcionarios europeos.
Para el BCE, la confiscación por parte de Hungría del oro de Ucrania tocó un tema delicado: el prestigio del euro como moneda global también depende de que el sistema de infraestructura financiera funcione sin problemas y de la certeza legal entre los estados miembros. La conexión del BCE con este incidente con la posición internacional del euro muestra que el banco considera el incidente como un riesgo sistemático para todo el bloque.
La disputa se produce en un contexto en el que las instituciones de la UE están tratando de promover el uso del euro a nivel internacional. Los funcionarios de la UE creen que cualquier percepción de que las actividades financieras transfronterizas pueden interrumpirse arbitrariamente dentro del bloque corre el riesgo de obstaculizar este objetivo.
Oschadbank ha dejado de importar efectivo a Ucrania desde el incidente y "está buscando nuevas rutas más seguras", según el presidente del consejo de administración del banco, Yuriy Katsion. Dijo que el año pasado, el banco proporcionó a 39 instituciones de crédito ucranianas alrededor de mil millones de dólares y 800 millones de euros en efectivo traídos del extranjero, lo que se ha convertido en una práctica habitual desde 2022, cuando el conflicto ruso-ucraniano provocó el cierre del espacio aéreo de Ucrania.
En una carta a Lagarde fechada el 9 de marzo, el gobernador de la NBU, Andriy Pyshnyy, describió el incidente como un "acto provocador deliberado", que corre el riesgo de dañar el prestigio de la UE y erosionar la confianza en el sistema financiero del bloque.
El Ministro de Relaciones Exteriores de Ucrania dijo que la confiscación por parte de Hungría de dinero, oro y el arresto de 7 empleados de Oschadbank por parte de fuerzas armadas es equivalente al "terrorismo a nivel estatal". Estos ciudadanos ucranianos fueron posteriormente liberados, pero se les prohibió la entrada durante 3 años.