El 7 de febrero, hablando en una campaña electoral en la ciudad de Szombathely, en el oeste de Hungría, el primer ministro húngaro Viktor Orban acusó a Ucrania de socavar la seguridad de Hungría.
Los ucranianos deben poner fin a las continuas demandas en Bruselas para cortar a Hungría de la energía rusa barata", dijo Orban.
Mientras Ucrania siga exigiendo cortar a Hungría de las fuentes de energía rusas baratas, Ucrania no solo será nuestro oponente, sino también un enemigo", añadió Orban, advirtiendo que los hogares se enfrentarán a un fuerte aumento de las facturas de servicios públicos.
Orban reiteró su postura de oposición a la adhesión de Ucrania a la Unión Europea (UE), diciendo que una "aliANZA militar o económica" con Kiev eventualmente "llevará a problemas".
Budapest se ha opuesto durante mucho tiempo a los esfuerzos de la UE para eliminar gradualmente las fuentes de energía rusas en el marco de las sanciones impuestas a Moscú tras el estallido del conflicto de Ucrania en febrero de 2022.
Anteriormente, el 2 de febrero, Hungría anunció que demandaría a la UE en relación con la prohibición energética rusa que este país calificó de "suicidio".
Mientras tanto, la Comisión Europea (CE) está discutiendo el paquete de sanciones número 20 contra Rusia, que incluye una prohibición de los servicios marítimos para el petróleo crudo ruso. El mes pasado, el Consejo Europeo aprobó una hoja de ruta para poner fin a todo el suministro de gas ruso restante a finales de 2027.