El incidente se origino en informacion publicada por Politico, que revelo que Billy Long, quien acaba de ser nominado por el presidente estadounidense Donald Trump como embajador en Islandia, hizo declaraciones controvertidas en una conversacion privada.
Segun esta fuente, en una conversacion celebrada en la noche del 13 de enero, el Sr. Long bromeo con sus colegas diciendo que Islandia se convertiria en el estado numero 52 de Estados Unidos y que el mismo asumiria el cargo de gobernador.
Esta informacion aparecio en un momento delicado, solo unas horas antes de que altos funcionarios de Groenlandia y Dinamarca tuvieran una importante reunion con Estados Unidos el 14 de enero para discutir temas de seguridad regional.
Inmediatamente despues de que se publicara la informacion, la reaccion en la capital, Reikiavik, fue bastante tensa. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Islandia dijo que se habia puesto en contacto con la Embajada de Estados Unidos para verificar la autenticidad de la informacion anterior.

Al mismo tiempo, se lanzo una peticion en linea oponiendose al nombramiento del Sr. Long y rapidamente atrajo mas de 3.200 firmas en solo unas horas. El pueblo islandes compartio que las declaraciones, aunque eran bromas, todavia iban en contra del espiritu de respeto a la independencia nacional.
Ante la creciente presion de la opinion publica internacional, Billy Long tuvo que pronunciarse para explicar en Arctic Today. Explico que era completamente una broma inofensiva mientras estaba borracho con viejos amigos, cuando la gente estaba discutiendo sobre los rumores relacionados con el enviado especial en Groenlandia. El Sr. Long se disculpo publicamente si sus declaraciones causaban malentendidos y afirmo su deseo de buena voluntad de cooperar con el pueblo del pais anfitrion.
Sin embargo, los politicos en Islandia todavia se muestran cautelosos. El parlamentario Sigmar Guðmundsson del Partido de la Libertad de Reforma opino que este asunto no es simplemente una broma si se considera en el contexto geopolitico actual. Dijo que Islandia necesita reconsiderar seriamente los problemas de seguridad y soberania nacional ante los cambios en los puntos de vista exteriores de Estados Unidos.