Una fuente iraní de alto rango advirtió que los intereses británicos en Oriente Medio se convertirán en objetivos militares si el gobierno del nuevo Primer Ministro Andy Burnham decide participar en la campaña militar estadounidense contra Irán.
El 21 de julio (hora local), según la agencia de noticias TASS, Teherán está siguiendo de cerca la información sobre la posibilidad de que Londres participe en las operaciones militares de Washington.
Si se confirma la información sobre la decisión del nuevo Primer Ministro británico Andy Burnham de participar en la guerra lanzada por Estados Unidos contra Irán, además de las consecuencias políticas y legales, todos los intereses británicos en la región estarán en la lista de objetivos de las fuerzas armadas iraníes", dijo la fuente a TASS.
Aunque no especificó los objetivos, Irán insinuó que el sistema de bases militares, instalaciones logísticas, misiones diplomáticas y fuerzas de guarnición británicas en Oriente Medio y el Golfo podrían ser blanco si Londres interviene directamente en el conflicto.

La fuente afirmó que Teherán considerará que la participación de Gran Bretaña en la guerra con Estados Unidos es una acción de intervención militar y tomará medidas de respuesta correspondientes.
Al mismo tiempo, la parte iraní también recordó que Gran Bretaña había visto a Teherán hacer advertencias similares en el conflicto de 40 días anterior.
Gran Bretaña ha visto a Irán convertir las advertencias en acciones en un conflicto de 40 días", enfatizó la fuente.
La declaración se hizo en medio de la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán tras una serie de ataques aéreos contra objetivos militares e infraestructura de Teherán.
En los últimos días, los medios internacionales han mencionado continuamente la posibilidad de que el nuevo gobierno británico refuerce la coordinación con Washington en las operaciones militares en Oriente Medio.
Hasta ahora, el gobierno británico no ha confirmado su participación en la operación militar estadounidense, y tampoco ha comentado sobre las advertencias de Irán.
Los observadores señalan que si Londres realmente entra en guerra, el riesgo de confrontación directa entre Gran Bretaña e Irán aumentará, lo que conllevará el riesgo de inestabilidad generalizada en Oriente Medio en un contexto regional ya tenso debido a los prolongados combates.