Según datos recopilados por la agencia de noticias TASS, un total de 10 países en la región de Oriente Medio se han visto directamente afectados por las represalias a gran escala de Irán.
Esta operación se desplegó inmediatamente después de que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) confirmara que el Líder Supremo Ali Khamenei y sus principales líderes militares murieron en un ataque aéreo de la coalición estadounidense-israelí el 28 de febrero.
La lista de países atacados incluye a Israel y 8 países árabes, donde se encuentran importantes bases militares estadounidenses: Bahrein, Jordania, Irak, Qatar, Kuwait, Omán, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos (EAU).
El sistema de defensa aérea en Siria también tuvo que activarse vigorosamente para interceptar misiles que cruzaban el cielo de Damasco, elevando el número total de países que registraron explosiones e interceptaron a 10.
El gobierno iraní afirmó que estos ataques aéreos solo tienen como objetivo únicamente las bases militares de Estados Unidos e Israel, y absolutamente no tienen como objetivo provocar a los países vecinos amistosos.
Sin embargo, el fuego del IRGC que se derramó simultáneamente en una amplia zona geográfica provocó el cierre de una serie de espacios aéreos internacionales, la suspensión de vuelos de las aerolíneas y la puesta en alerta roja del mercado energético.
Esta represalia "sin precedentes" es la contundente respuesta de Irán después de que la campaña militar de Estados Unidos e Israel devastara muchas ciudades importantes, incluida la capital, Teherán.
El hecho de apuntar a bases estadounidenses en 8 países árabes es considerado por los analistas como un mensaje de advertencia extremadamente grave de Teherán sobre la presencia de Estados Unidos en la región. Irán quiere demostrar que cualquier país que permita a Estados Unidos usar su territorio para atacarlos se enfrentará a riesgos de seguridad directos.
Este evento ha llevado a las potencias europeas a un estado de extrema preocupación por el riesgo de colapso total de los acuerdos de paz y estabilidad en Oriente Medio. La propagación del conflicto a 10 países en solo 24 horas muestra que la capacidad de combate a largo plazo de Irán sigue siendo formidable a pesar de las pérdidas en términos de liderazgo.
El mundo está esperando los próximos pasos de las partes, cuando la línea entre una guerra de poder y un conflicto total se está volviendo más delgada que nunca.