El 28 de febrero, según la agencia de noticias Al Jazeera, las unidades de defensa aérea de Qatar fueron activadas de inmediato cuando detectaron objetos volando que invadían el espacio aéreo. Se registraron muchas explosiones masivas en el cielo de Doha cuando el sistema de defensa destruyó con éxito al menos 3 misiles de crucero.
Esta es la primera vez que Qatar se convierte directamente en un objetivo en la escalada actual del conflicto, después de que funcionarios iraníes advirtieran que se dirigirían a todos los países de Oriente Medio que establezcan bases militares estadounidenses.
El incidente ocurrió solo unas horas después de que Teherán publicara un mapa de las instalaciones militares estadounidenses en la región, que destacaba la ubicación estratégica de la Base Aérea de Al-Udeid en Qatar, donde se encuentra la sede de avanzada del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM). La activación por parte de Irán de misiles dirigidos a un país vecino marca una expansión preocupante de la guerra, que va más allá del alcance de la confrontación directa con Israel y Estados Unidos.
En el lugar, se informó que los restos del misil cayeron en las afueras de Doha, actualmente no hay información sobre víctimas civiles. El gobierno de Qatar elevó inmediatamente el nivel de alerta de seguridad al más alto y suspendió temporalmente todos los vuelos civiles en el Aeropuerto Internacional de Hamad.
Mientras tanto, fuentes militares estadounidenses en la base de Al-Udeid confirmaron que esta fuerza está coordinando estrechamente con Qatar para fortalecer la red de fuego defensiva ante el riesgo de nuevas oleadas de ataques.
El ataque contra un país del Golfo con relaciones diplomáticas neutrales como Qatar está conmocionando fuertemente a la opinión pública internacional. Los analistas creen que este es un mensaje que materializa la amenaza de Teherán para obligar a los países de la región a dejar de permitir que Estados Unidos utilice bases y espacio aéreo para atacar a Irán.
Actualmente, la parte iraní aún no ha hecho comentarios oficiales, mientras que países vecinos como Arabia Saudita y los EAU están siguiendo de cerca los acontecimientos para prepararse para planes de respuesta similares.