La agencia de noticias ISNA el 4 de marzo citó a un alto funcionario militar iraní diciendo que Teherán podría apuntar a la instalación nuclear de Dimona en el sur de Israel, que se considera el "corazón del programa de armas nucleares" del país.
Según el funcionario, si Washington y Tel Aviv persiguen el objetivo de cambiar el régimen en Irán, los "últimos misiles poderosos" de Teherán se dirigirán a Dimona, y al mismo tiempo atacarán toda la infraestructura energética en todo Oriente Medio. Esta persona enfatizó que este es un escenario que Irán ha preparado.
La instalación nuclear de Dimona está ubicada en el desierto de Negev, a unos 13 km al sureste de la ciudad de Dimona. Israel la describe como una instalación de investigación científica, pero muchos expertos creen que este lugar es el centro del programa de armas nucleares de Tel Aviv.
El Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI) estima que Israel posee al menos 90 ojivas nucleares, aunque este país no confirma ni niega tener armas nucleares.
La declaración de Irán se produjo en medio de un debate sobre el objetivo de la operación militar contra Teherán. El secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, dijo que la operación no tiene como objetivo cambiar el régimen. Mientras tanto, el presidente estadounidense Donald Trump ha pedido repetidamente al pueblo iraní que "tome el poder" después de que terminaran los ataques aéreos, considerándolo una oportunidad rara en muchas generaciones.
Irán declaró anteriormente que había recopilado miles de documentos secretos relacionados con las instalaciones militares y nucleares de Israel, antes de que estallaran los combates en junio de 2025.
Tres meses después, los medios estatales iraníes publicaron imágenes de documentos que Teherán dijo que estaban relacionados con el programa nuclear de Tel Aviv, incluidas copias de pasaportes de científicos e información sobre la ubicación de muchas instalaciones militares israelíes.