El 19 de abril, la empresa de análisis marítimo Windward, con sede en Londres, dijo que hasta 35 barcos habían tenido que cambiar de rumbo o dar la vuelta en las últimas 36 horas después de que Irán reimprimiera el control en el Estrecho de Ormuz.
Según un informe de Windward, las operaciones marítimas en Ormuz han cambiado muy rápidamente en los últimos días debido a la situación de seguridad en constante cambio.
Después de que Irán anunciara la reapertura del Estrecho de Ormuz el 18 de abril, las empresas de transporte y los propietarios de barcos inicialmente mantuvieron una mentalidad cautelosa. En la mañana del 19 de abril, el flujo de barcos a través de la zona seguía siendo bastante bajo.
Sin embargo, al final del día, el número de barcos aumentó considerablemente cuando muchos barcos intentaron pasar antes de que las condiciones empeoraran.
El informe indica que un total de 35 barcos pasaron por el Estrecho de Ormuz el 19 de abril. De estos, 8 barcos entraron en la zona, incluidos 4 petroleros, 2 cargadores y 2 buques de carga convencionales.
En sentido contrario, 27 barcos abandonaron la zona, incluidos 8 petroleros, 3 cargadores a granel, 15 buques de carga y 1 barco de pasajeros.
Sin embargo, después de que Irán continuara anunciando el endurecimiento del control del Estrecho de Ormuz a finales del 19 de abril, el comportamiento de los barcos cambió significativamente.
Muchos barcos están empezando a dar la vuelta o optando por esperar fuera del área en lugar de continuar su viaje a través del estrecho. Según Windward, el cambio continuo de rumbo de los barcos muestra que las empresas de transporte están reevaluando los riesgos casi cada hora.
Según la empresa de análisis marítimo Windward, hasta 35 barcos tuvieron que cambiar de rumbo o dar la vuelta después de que Irán reimprimiera el control en el Estrecho de Ormuz.
El informe también registró 3 ataques a barcos más el 19 de abril.
Así, desde que estalló el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, un total de 29 barcos han sido atacados en la zona. Los recientes ataques siguen aumentando la preocupación de que el Estrecho de Ormuz pueda convertirse en un nuevo punto caliente para el transporte marítimo internacional.
Ormuz es una de las rutas marítimas estratégicas más importantes del mundo. Es la puerta de entrada que conecta el Golfo con el Mar Árabe y el Océano Índico. Alrededor del 20% del petróleo negociado a nivel mundial se transporta a través de esta región todos los días. Por lo tanto, cualquier interrupción en Ormuz podría afectar directamente a los precios del petróleo, los costos de transporte, las cadenas de suministro y los mercados internacionales de energía.
En un contexto de tensiones regionales que no muestran signos de disminuir, se dice que muchas empresas de transporte están considerando ajustar los horarios, cambiar las rutas o retrasar el paso de barcos por el Estrecho de Ormuz para evitar riesgos.
Los analistas creen que si la inestabilidad continúa, la actividad comercial a través del Golfo podría verse claramente afectada en el futuro.