El 11 de junio, la agencia de noticias TASS citó una declaración del Comando Central de Khatam al-Anbiya de las fuerzas armadas iraníes diciendo que Teherán había decidido cerrar por completo el Estrecho de Ormuz para todas las actividades marítimas.
Según los medios estatales iraníes, el bloqueo entra en vigor de inmediato. Teherán declaró que todos los petroleros, buques de carga y otros vehículos civiles no tienen permitido pasar por el Estrecho de Ormuz. Irán también advirtió que atacará cualquier barco que cruce intencionalmente la zona.
El mismo día, la fuerza naval del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) dijo que había atacado dos barcos que se cree que intentaban pasar por el Estrecho de Ormuz después de que se emitiera la orden de cierre. Sin embargo, la parte iraní no ha revelado los nombres de los barcos involucrados ni el alcance de los daños.
El nuevo movimiento se produce en un contexto en el que las tensiones entre Irán y Estados Unidos continúan escalando tras los nuevos ataques aéreos estadounidenses contra territorio iraní. Funcionarios iraníes creen que el bloqueo del Estrecho de Ormuz es una respuesta a los acontecimientos de seguridad cada vez más complejos en la región.
El Estrecho de Ormuz, situado entre Irán y Omán, es una ruta marítima que conecta el Golfo Pérsico con el Mar Árabe y el Océano Índico. Se considera uno de los "cuellos de botella" estratégicos más importantes del comercio energético mundial.
Según las organizaciones internacionales de energía, alrededor del 20% del petróleo y el gas natural licuado (GNL) que se comercializan en el mundo cada día se transportan a través del Estrecho de Ormuz. Muchos grandes países exportadores de petróleo en Oriente Medio como Arabia Saudita, Irak, Kuwait, Qatar y los Emiratos Árabes Unidos (EAU) dependen de esta ruta marítima.
Los expertos creen que la declaración de Irán de cerrar el Estrecho de Ormuz podría aumentar las preocupaciones sobre el riesgo de interrupción del suministro mundial de energía. Si el bloqueo se prolonga o se implementa estrictamente, los precios mundiales del petróleo podrían enfrentar una fuerte presión al alza y afectar las operaciones de transporte marítimo internacional.
Hasta ahora, Estados Unidos no ha dado una respuesta oficial a la nueva declaración de Irán. Mientras tanto, muchos países y empresas de transporte están siguiendo de cerca los acontecimientos en el Estrecho de Ormuz por temor a que la escalada de tensiones pueda afectar el comercio y la seguridad energética mundial.