El 25 de marzo (hora local), Irán dijo que está considerando la propuesta de Estados Unidos para poner fin al conflicto en Oriente Medio, pero afirmó que no tiene intención de llevar a cabo negociaciones directas para poner fin a los combates.
Abbas Araqchi, ministro de Relaciones Exteriores de Irán, dijo que los mensajes enviados por Estados Unidos a través de intermediarios se han transmitido a los altos líderes y que Teherán tomará una posición si es necesario. Destacó que el intercambio a través de intermediarios "no significa negociaciones con Estados Unidos".
Según fuentes regionales, Irán exige que Líbano se incluya en cualquier acuerdo de alto el fuego entre este país y Estados Unidos e Israel.
Mientras tanto, Donald Trump dijo que Irán quiere llegar a un acuerdo pero no lo reconoce públicamente. También reveló que Washington ha enviado una propuesta de 15 puntos a través de Pakistán, que incluye la solicitud de que Irán elimine el uranio altamente enriquecido, detenga el programa de enriquecimiento, limite los misiles balísticos y corte el apoyo a las fuerzas aliadas en la región.
La Casa Blanca no reveló los detalles de la propuesta y advirtió que aumentaría los ataques si Irán no lo aceptaba. La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, declaró que el presidente de Estados Unidos haría que Irán sufriera golpes más fuertes si este país no se daba cuenta de la derrota militar.
Funcionarios militares estadounidenses dijeron que habían atacado más de 10.000 objetivos en Irán, destruyendo la mayor parte de la capacidad naval, de misiles y de drones del país. Sin embargo, los combates continúan con ataques aéreos de Estados Unidos e Israel, junto con ataques con misiles y UAV de Irán.
Irán advirtió que podría extender el conflicto a la región del Mar Rojo, especialmente en el estrecho de Bab al-Mandab. El presidente del Parlamento, Mohammad Baqer Qalibaf, declaró que el país atacaría al país vecino si apoyaba a los oponentes para ocupar territorio iraní.
El conflicto ha provocado que el Estrecho de Ormuz esté casi bloqueado, afectando a aproximadamente 1/5 del suministro mundial de petróleo y gas natural licuado. En este contexto, el mercado financiero reaccionó positivamente cuando apareció información sobre una propuesta de paz, con precios del petróleo cayendo y acciones recuperándose.