Hablando ante el Parlamento, el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, afirmó que las fuerzas iraníes están siguiendo de cerca todos los movimientos militares del oponente. Enfatizó: Si hay alguna acción que exceda la "línea roja", toda la infraestructura importante del país que apoya a Estados Unidos se convertirá en un objetivo de ataque "ilimitado".
Esta declaración se hizo en medio de la aparición de mucha información de que Estados Unidos se está preparando para una operación a gran escala contra la isla de Járgo, el principal centro de exportación de petróleo de Irán ubicado en el norte del Golfo Pérsico. Esta isla procesa hasta el 90% de las exportaciones de petróleo de Teherán, considerada el "corazón de la energía" de la economía iraní.
Fuentes occidentales dicen que el Pentágono está considerando desplegar alrededor de 2.000 soldados estadounidenses de élite de la fuerza de desembarco aéreo en la zona.
Esta medida ha suscitado preocupaciones sobre la posibilidad de una operación terrestre contra la base energética estratégica de Irán, un escenario que podría conmocionar a todo el mercado mundial del petróleo.
Paralelamente a las señales militares, la Casa Blanca también está aumentando la presión diplomática. El presidente estadounidense Donald Trump advirtió que Washington está dispuesto a "desatar el infierno" sobre Irán si no se llega a un acuerdo.
Los medios occidentales informaron anteriormente que Estados Unidos está buscando promover un mecanismo de alto el fuego de un mes, junto con una propuesta de 15 puntos para poner fin al conflicto.
Sin embargo, la parte iraní negó por completo esta información. Teherán dijo que las conversaciones en este momento son "ilógicas" y enfatizó que solo aceptan una solución a largo plazo en lugar de acuerdos temporales, que se acusa de haber llevado a "puñaladas en la espalda".
No solo negó las negociaciones, sino que Ghalibaf también calificó la información sobre el diálogo entre Estados Unidos e Irán como "falsa", alegando que se difundió para manipular los mercados financiero y petrolero en un contexto de fuertes fluctuaciones de los precios de la energía.
Mientras tanto, Washington declaró que la operación militar estadounidense se está llevando a cabo "cumpliendo el plan o superando el cronograma", aunque el objetivo final aún no se ha aclarado por completo.
El presidente Trump declaró que Estados Unidos había "ganado" y dijo que el aplazamiento del ataque a las centrales eléctricas iraníes durante 5 días era para crear oportunidades diplomáticas. Sin embargo, esta declaración sigue siendo rechazada por Teherán.
El Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, también advirtió que el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán está perdiendo el control, con el riesgo de empujar al mundo a una crisis mayor, no solo en seguridad sino también en economía.