El 27 de julio (hora local), según Xinhua, el primer ministro iraquí y comandante en jefe de las fuerzas armadas, Ali al-Zaidi, ordenó a las agencias de seguridad que investigaran urgentemente las acusaciones de que los vehículos aéreos no tripulados (UAV) fueron lanzados desde territorio iraquí contra Arabia Saudita.
Según una declaración del ejército iraquí, la directiva se emitió después de que Arabia Saudita anunciara que las fuerzas de defensa aérea de este país habían interceptado varios UAV que se cree que provenían de Irak y volaban hacia las instalaciones petroleras del reino.
El Sr. Sabah al-Numan, portavoz del Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas de Irak, dijo que el gobierno está recopilando y revisando todas las pruebas relevantes para verificar el origen del incidente.
Si se descubre a cualquier individuo u organización involucrado, el gobierno lo manejará de acuerdo con las disposiciones de la ley", enfatizó al-Numan.
El funcionario iraquí también afirmó que Bagdad continúa persiguiendo una política de vecindad amistosa y no acepta que el territorio de este país se utilice como punto de partida o ruta para ataques contra países vecinos o países con relaciones amistosas.
Irak reafirma su compromiso constitucional de prevenir cualquier acto de utilizar su territorio para llevar a cabo ataques contra países hermanos o socios", dice el comunicado.
Por parte de Arabia Saudita, funcionarios del país dijeron que los sistemas de defensa aérea habían derribado muchos UAV antes de que se acercaran a objetivos que eran instalaciones petroleras.
El incidente se produce en un contexto en el que la situación de seguridad en Oriente Medio sigue tensa tras los recientes ataques aéreos entre Estados Unidos e Irán. Al mismo tiempo, la región del Mar Rojo también ha surgido como un nuevo punto caliente con actividades militares relacionadas con las fuerzas hutíes en Yemen y Arabia Saudita, lo que aumenta las preocupaciones sobre el riesgo de un conflicto generalizado en la región.
Hasta ahora, ninguna organización o fuerza se ha atribuido la responsabilidad del lanzamiento del UAV que Arabia Saudita acusó. El gobierno iraquí tampoco ha anunciado los resultados de la investigación inicial, pero ha afirmado que seguirá coordinándose con las agencias de seguridad para aclarar el incidente y tomar medidas severas si se detectan violaciones.