El 10 de mayo (hora de Estados Unidos), CBS News citó al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu diciendo que Israel no aceptará detener los combates con las fuerzas de Hezbollah en el Líbano a cambio de un acuerdo para poner fin al conflicto con Irán.
Cuando se le preguntó si Israel estaría de acuerdo en poner fin a las operaciones militares contra Hezbolá si fuera parte de un acuerdo de paz con Irán, Netanyahu respondió "no".
Sin embargo, el primer ministro israelí no respondió directamente a la pregunta de si Tel Aviv detendría los combates con Hezbolá en caso de que lo solicitara el presidente estadounidense Donald Trump.
Según Netanyahu, si Irán se debilita significativamente o se produce un gran cambio en el poder, esto podría provocar el colapso de las fuerzas respaldadas por Teherán en la región. Mencionó a Hezbolá en Líbano, Hamás en la Franja de Gaza y las fuerzas Houthi en Yemen pertenecientes al movimiento Ansar Allah.
Hezbollah es una fuerza política y militar de gran influencia en el Líbano y durante mucho tiempo ha sido considerada un aliado cercano de Irán. Durante muchos años, Israel ha considerado a Hezbollah como una de las mayores amenazas de seguridad en la frontera norte.
Mientras tanto, Hamas y las fuerzas Houthi también se mencionan a menudo en los cálculos de seguridad regional de Israel. Tel Aviv cree que estos grupos forman parte de la red de influencia más amplia de Teherán en Oriente Medio.
La declaración del Sr. Netanyahu se produjo en un contexto en el que los esfuerzos diplomáticos relacionados con Irán siguen recibiendo atención. Algunas partes están observando la posibilidad de alcanzar un acuerdo para reducir el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán. Sin embargo, la nueva declaración del Primer Ministro israelí muestra que Tel Aviv no quiere incluir el tema de Hezbolá en las concesiones en los intercambios con Teherán.
Esta postura también refleja la forma en que Israel ve la conexión entre Irán y las fuerzas armadas de la región. Según Netanyahu, debilitar a Irán podría afectar directamente la capacidad operativa de estos grupos.
Actualmente, Irán y Hezbolá no han dado una respuesta inmediata a la declaración del Primer Ministro israelí.