Las tensiones diplomáticas entre Italia y España aumentaron a medida que los líderes italianos declararon su disposición a aplicar medidas excepcionales.
El 30 de julio, la primera ministra italiana, Georgia Meloni, pidió la suspensión de España de la zona Schengen de libre circulación de la Unión Europea. Esta declaración se produjo después de que miles de inmigrantes inundaran Ceuta, una zona extraterritorial de España que limita con Marruecos.
El gobierno italiano está reuniendo a las autoridades competentes y listo para actuar, incluida la suspensión del acuerdo de Schengen con España.
La mayoría de los inmigrantes, incluidos los niños, tuvieron que nadar para llegar a Ceuta. La delegación del gobierno español en la zona confirmó a AFP que al menos 9 personas murieron al intentar llegar por ese camino.
Anteriormente ese día, el Ministro de Asuntos Exteriores italiano, Antonio Tajani, también expresó una opinión similar. Antonio Tajani escribió en X que apoya el cierre de la zona Schengen para España, y también dijo que la inmigración ilegal e incontrolada pone en peligro la seguridad nacional.
En respuesta, el Ministro de Relaciones Exteriores español, José Luis Albares, acusó a Antonio Tajani de convertir el tema de la inmigración en un arma para fines políticos. José Luis Albares dijo que tales declaraciones son inapropiadas por parte de un país socio y amigable, donde España espera la unidad europea en lugar de la demagogueria partidista.
El bloque Schengen es actualmente un sistema fronterizo abierto que incluye 29 países europeos que han eliminado oficialmente el control en las fronteras comunes.