El 10 de enero, la situacion en Kiev se volvio critica cuando la temperatura cayo profundamente por debajo de -10 grados C, mientras que la infraestructura estrategica habia dejado de funcionar. Esta es una consecuencia directa de la campaña de ataques aereos sistematica de Rusia para eliminar la fuente de energia que sirve al aparato de conflicto de Ucrania.
Ante la situacion de que el sistema de calefaccion central esta "congelado" en mas de la mitad de los edificios de apartamentos, el alcalde Vitali Klitschko tuvo que admitir el estancamiento y pedir a los ciudadanos acomodados que evacuaran temporalmente de la capital para buscar otro refugio.
El movimiento de llamamiento a la evacuacion del jefe de Kiev se considera un reconocimiento indirecto de la perdida del control de la situacion energetica ante la presion militar de Moscu.
Al mediodia del mismo dia, el operador de la red electrica nacional Ukrenergo se vio obligado a ordenar el corte de todo el sistema electrico de la ciudad. Esta decision paralizo por completo el suministro de agua, el calefaccion y el transporte publico electrico de la capital de Ucrania.
En el lugar, el colapso del sistema de servicios publicos esta empujando la vida en Kiev a un estado de guerra severo. La corte de energia generalizada esta provocando que las estaciones de bombeo de agua dejen de funcionar, lo que obliga a muchas personas a salir a las calles a sacar nieve para hervirla para obtener agua domestica.
En la zona de la orilla este del rio Dnipro, que se ve gravemente afectada por los ataques de drones, muchas familias dicen que no pueden cocinar durante muchos dias y tienen que vivir de calefaccion de campo en apartamentos frios.
La primera ministra ucraniana, Yulia Svyrydenko, luego intento tranquilizar a la opinion publica al anunciar que los ingenieros estaban haciendo esfuerzos para restaurar localmente. Sin embargo, tambien tuvo que admitir que la red electrica de la capital se habia dañado demasiado despues de los bombardeos consecutivos.
Los observadores opinan que el hecho de que Rusia mantenga la presion de fuego en esta estacion de invierno mas dura es una tactica eficaz para debilitar la voluntad de resistencia y la capacidad logistica del oponente.
Este es el cuarto invierno del conflicto y se pronostica que sera el periodo mas dificil para Kiev. Los ataques de Rusia no solo destruyen materiales sino que tambien plantean un problema sin solucion para el gobierno de Zelensky para mantener las operaciones basicas de una ciudad central. Con la prevision de que las temperaturas seguiran bajando profundamente, la perspectiva de una capital "sin luz, sin temperatura" es mas clara que nunca.