El 30 de mayo (hora de Nueva York), según CNBC, la empresa estadounidense Foundation Future Industries (FFI) llevó a cabo pruebas de robots humanoides en la zona de guerra de Ucrania.
Según CNBC, la empresa estadounidense FFI dijo que los robots humanoides Phantom MK-1 han sido enviados a Ucrania para pruebas desde principios de 2026. La empresa ha publicado más detalles sobre el proceso de prueba y los planes para implementar una versión mejorada en el futuro.
El director ejecutivo de FFI, Sankaet Pathak, dijo que la tarea principal de los robots es transportar municiones a la zona de primera línea, reduciendo así los riesgos para los soldados en las operaciones logísticas.

Según el fabricante, el Phantom MK-1 está diseñado para ayudar a transportar materiales y realizar algunas tareas básicas en condiciones de campo de batalla.
Sin embargo, CNBC dijo que este modelo de robot todavía tiene muchas limitaciones. La capacidad de carga del robot Phantom MK-1 es de solo unos 20 kg, mientras que el cuerpo del dispositivo no está diseñado para ser completamente resistente al agua.
El período de funcionamiento independiente relativamente corto también se considera uno de los mayores obstáculos para la capacidad de despliegue a gran escala.
Según el Sr. Pathak, la compañía está desarrollando actualmente una versión mejorada llamada Phantom 2 para continuar las pruebas en Ucrania en el futuro.
Esta empresa dijo que el Phantom 2 tendrá el doble de capacidad de carga que la primera generación, y también se promociona como poseedor de capacidades equivalentes a "superhombre" en algunas tareas de apoyo logístico.


La aparición de robots humanoides en el campo de batalla refleja la creciente tendencia de la aplicación de la inteligencia artificial y la automatización en el campo militar.
En los últimos años, muchos países y empresas de defensa han impulsado la investigación de sistemas robóticos capaces de transportar mercancías, reconocimiento, desactivar bombas y minas o apoyar operaciones para minimizar las bajas humanas.
Sin embargo, los expertos creen que la tecnología de robots humanoides para el servicio militar todavía se encuentra en la etapa de desarrollo y aún necesita superar muchos desafíos relacionados con la durabilidad, la capacidad de adaptación al entorno de combate, así como los costos de implementación reales.