Según un anuncio de la Corporación Financiera Internacional para el Desarrollo de Estados Unidos (DFC), esta agencia se coordinará con el Departamento del Tesoro de Estados Unidos para implementar un paquete de seguros con un límite de hasta 20 mil millones de dólares.
El programa está diseñado en forma de revisión continua y rotación de capital, lo que permite el pago oportuno de las pérdidas marítimas que surgen durante el transporte. Esto se considera el mayor esfuerzo de intervención financiera de Washington para estabilizar el mercado marítimo internacional ante los complejos acontecimientos en Oriente Medio.
El objetivo principal del paquete de apoyo es normalizar el comercio de bienes esenciales como petróleo, gas natural licuado (GNL) y fertilizantes que atraviesan el Estrecho de Ormuz.
En medio de la escalada de tensiones, las primas de seguros comerciales en esta región se han disparado, lo que ha provocado que muchas empresas de transporte duden o rechacen rutas a través del Golfo. Ben Black, director ejecutivo de DFC, enfatizó que la implementación de este programa proporcionará una red de seguridad que ninguna política de seguros privados actual puede proporcionar.
La mayor diferencia de este paquete de seguro es la estrecha coordinación con el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM). Se espera que la combinación de garantía financiera y patrocinio militar ayude a que los buques que transportan gasolina, combustible a reacción y fertilizantes vuelvan a circular de forma segura.
Estados Unidos cree que desbloquear el "cuello de botella" de Ormuz es una tarea urgente para prevenir una crisis energética mundial, ya que este estrecho es la única puerta de entrada para la mayor parte del petróleo crudo de las potencias del Golfo exportado a Asia y Europa.
Esta medida se produce en un contexto de riesgos geopolíticos en Oriente Medio que provocan graves interrupciones en la cadena de suministro de mercancías. La garantía financiera directa de Estados Unidos no solo ayuda a reducir la carga de costos para las empresas de transporte, sino que también reafirma el compromiso de Washington de mantener la libertad de navegación en las rutas fluviales estratégicas. Si tiene éxito, este programa ayudará a enfriar los precios mundiales de la energía, que están bajo una fuerte presión por los conflictos armados en la región.