El 16 de enero, el centro de atencion de los observadores militares internacionales no se detuvo solo en el inicio por parte de la Marina de los EE. UU. del proceso de despliegue de fuerzas navales a gran escala, sino que se encontro en importantes revelaciones sobre el cambio en la doctrina de combate del Pentagono hacia la "sopa de fuego" de Oriente Medio.
Paralelamente al despliegue de equipo, los planificadores estrategicos estadounidenses estan revisando urgentemente una serie de escenarios de conflicto. Una fuente militar de alto rango afirmo: Si el presidente estadounidense Donald Trump se ve obligado a tomar la decision de lanzar una operacion militar en el contexto actual, la naturaleza de la operacion sera completamente diferente de las actividades anteriores.
En lugar de mantener un estado de disuasion o llevar a cabo represalias limitadas, las nuevas opciones que se estan considerando tenderan a ser de "ataque activo".
Este cambio de enfoque muestra que Estados Unidos puede no esperar para interceptar las amenazas, sino estar dispuesto a llevar a cabo fuertes ataques preventivos para eliminar la capacidad del oponente tan pronto como de cuenta de signos de peligro que superen el control.
Para hacer realidad esta nueva capacidad de combate, el proceso de traslado de fuerzas, que se cree que incluye al menos un grupo de ataque de portaaviones, se esta llevando a cabo urgentemente.
Los funcionarios militares estiman que este proceso tardara al menos 1 semana en completarse. Los proximos 7 dias se consideran un momento extremadamente delicado, cuando los equipos estrategicos se pongan en posicion y los escenarios de combate se completen basandose en cada movimiento del gobierno irani.
Ademas de la punta del ataque, Estados Unidos tampoco ignora el factor defensivo.
El 16 de enero, tambien se activaron planes para desplegar sistemas de defensa antimisiles adicionales en la zona. El objetivo es establecer un arco de seguridad multicapa para proteger a los aliados israelies y las bases estadounidenses del riesgo de ataques con misiles balisticos.
Este movimiento muestra que Estados Unidos se esta preparando para un escenario de conflicto a un nivel superior, con una postura de disposicion a dominar en lugar de simplemente estar presente para intimidar.