El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, negó cualquier participación del gobierno o el ejército estadounidense en el tiroteo mortal entre la guardia fronteriza cubana y un tren de alta velocidad con bandera estadounidense, y describió esto como un incidente "muy inusual".
Funcionarios de La Habana anunciaron que las fuerzas de protección fronteriza mataron a tiros a 4 hombres armados en una lancha rápida con bandera estadounidense, después de que este vehículo fuera acusado de disparar durante un reconocimiento en aguas territoriales cerca de la provincia de Villa Clara.
Hablando con la prensa durante una visita a Saint Kitts y Nevis, el Sr. Rubio afirmó que el barco no pertenece a la Marina ni a la Guardia Costera de Estados Unidos. Dijo que Washington está recopilando información y evitará las especulaciones hasta que haya datos independientes.
Dejen que tengamos nuestra propia información y averigüemos exactamente qué sucedió", dijo el Sr. Rubio, al tiempo que dijo que los funcionarios estadounidenses no habían mantenido conversaciones directas con La Habana después del incidente.
Según la ley estadounidense, los barcos con bandera estadounidense no pueden entrar arbitrariamente en aguas territoriales cubanas sin el permiso federal.
A principios de este mes, el presidente estadounidense Donald Trump extendió el estado de emergencia nacional desde la época del ex presidente Bill Clinton, diciendo que tales viajes marítimos podrían debilitar la política exterior de Estados Unidos y ocultar el riesgo de "facilitar una ola de migración masiva desde Cuba".
Aunque calificó el tiroteo como raro, el Sr. Rubio admitió que enfrentamientos armados similares habían ocurrido en los últimos años. En 2022, Cuba registró muchos tiroteos relacionados con barcos registrados en Estados Unidos, supuestamente relacionados con el contrabando de inmigrantes.
En un caso, la Guardia Costera de Estados Unidos ayudó a interceptar un barco que huía y luego entregó a un sospechoso de disparar a Cuba, según información de la prensa estadounidense.
El incidente se produce en el contexto de la operación marítima llamada "Operación Southern Spear" lanzada por la administración Trump desde septiembre de 2025. Según la descripción de funcionarios estadounidenses, se trata de operaciones antidrogas. Las fuerzas estadounidenses destruyeron docenas de barcos sospechosos de contrabando en el Caribe y el Pacífico oriental, matando al menos a 150 personas. Los críticos lo llaman asesinatos fuera del marco legal.
La campaña alcanzó su punto máximo con una incursión militar estadounidense en Caracas a principios de año, que llevó al arresto del presidente venezolano Nicolás Maduro, al tiempo que interrumpió el suministro de combustible en la región, lo que agravó la crisis económica y humanitaria en Cuba.