La medida se produce a medida que aumenta la presión de Estados Unidos, lo que provoca un endurecimiento del suministro de petróleo.
El 24 de febrero, dos buques logísticos, Papaloapan y Huasteco, partieron del puerto de Veracruz, con un total de 1.193 toneladas de mercancías, entre ellas frijoles, leche en polvo y muchos otros artículos esenciales. Según el periódico El Universal, esta es la última ronda de ayuda en la cadena de ayuda humanitaria que México está implementando para Cuba.
Entre los bienes esta vez hay 23 toneladas de artículos donados por organizaciones de la sociedad civil con el apoyo logístico del gobierno de Ciudad de México. Los bienes se reunieron en un punto de recolección en el Centro Histórico de la capital y se consideran el primer lote de esta iniciativa.
Se espera que el viaje de transporte dure unos 4 días, con la participación de más de 350 personal naval y equipos de descarga especializados como grúas y elevadores.
El nuevo envío de barcos se produce después de que el gobierno de la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum enviara previamente 814 toneladas de ayuda a Cuba. La cantidad total de ayuda en el pasado muestra que México mantiene su compromiso de brindar ayuda humanitaria al archipiélago vecino.

Cuba está pasando por uno de los períodos económicos más difíciles en décadas. En las últimas semanas, Estados Unidos ha aumentado la presión endureciendo las medidas para detener el suministro de petróleo a La Habana, incluida la interceptación de envíos desde Venezuela.
Esta medida provocó que los precios de los alimentos y los costos de transporte aumentaran, causando una grave escasez de combustible y provocando cortes de energía prolongados en todo el país.
México fue uno de los principales proveedores de combustible de Cuba, pero suspendió temporalmente los envíos de petróleo a principios de febrero después de que Washington advirtiera sobre la imposición de aranceles a los países exportadores de petróleo a La Habana.
En este contexto, los envíos "Made in Mexico" se han convertido en una fuente de apoyo importante para muchas familias cubanas. En La Habana, las bolsas de artículos esenciales que incluyen arroz, frijoles, leche en polvo, aceite de cocina y alimentos enlatados se han distribuido a través de la cadena de tiendas estatales, que distribuye los bienes por cupones.
El gobierno cubano dijo que la ayuda priorizará a las familias vulnerables, especialmente a los hogares con niños desnutridos o ancianos en La Habana y las provincias de Mayabeque y Artemisa.
Las imágenes de las mercancías que llegan al puerto y se transfieren a las tiendas de distribución han sido ampliamente transmitidas por la televisión estatal.
Desde 2020, la economía cubana ha estado bajo presión continua por el aumento de las sanciones y la disminución del suministro de energía del exterior. Debido a que solo produce alrededor del 40% de su demanda de combustible, el país depende en gran medida de las importaciones de petróleo, lo que hace que la economía sea vulnerable a las fluctuaciones geopolíticas.
El hecho de que México continúe enviando barcos de ayuda muestra los esfuerzos para mantener el canal de ayuda humanitaria entre los dos países, mientras que la crisis energética en Cuba aún no muestra signos de disminuir.