Hablando ante el Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, el general Gregory Guillot, comandante del Comando del Norte de Estados Unidos, dijo que el programa espacial de Irán fue "eliminado" tras los ataques coordinados entre Estados Unidos y su aliado Israel.
Según la evaluación del Pentágono, el camino más factible para que Teherán desarrolle misiles balísticos intercontinentales (ICBM) capaces de alcanzar territorio estadounidense ha sido completamente destruido.
Los expertos militares descubrieron que la destrucción de esta infraestructura de lanzamiento de satélites ha privado a Irán de la capacidad de amenaza directa para la seguridad nacional de Estados Unidos en un futuro próximo, debido a que los dos programas comparten una plataforma técnica central.
La operación militar a gran escala lanzada por Estados Unidos e Israel desde el 28 de febrero se dirigió a muchos objetivos estratégicos en las principales ciudades, incluida la capital Teherán. La Casa Blanca explicó este ataque con los riesgos del programa nuclear y de misiles que descubrió de Irán.
El conflicto se intensificó hasta el punto álgido cuando el Gran Ayatolá Ali Khamenei y muchos otros altos funcionarios murieron, llevando la situación regional a un estado de caos sin precedentes. La destrucción del programa espacial se considera que pone fin a la ambición de Teherán de extender su potencia de fuego fuera de la región de Oriente Medio.
En respuesta, Irán llevó a cabo una serie de ataques generalizados contra instalaciones militares estadounidenses e israelíes en países aliados del Golfo como Bahrein, Jordania y Arabia Saudita.
Los observadores señalan que, aunque Estados Unidos ha declarado que ha eliminado la amenaza del programa espacial, el precio a pagar es la profunda inestabilidad en toda la región.
Mantener la seguridad de las bases de Estados Unidos y sus aliados ante la ola de represalias asimétricas se está convirtiendo en el mayor desafío actual para el Comando del Norte y el Comando de Defensa Aeroespacial de América del Norte (NORAD).
Actualmente, Estados Unidos está haciendo esfuerzos para persuadir a los países socios sobre un nuevo orden de seguridad. Sin embargo, detectar y prevenir posibles riesgos de las fuerzas proiraníes sigue siendo la máxima prioridad de las fuerzas aliadas en Oriente Medio.