El 3 de abril (hora local), hablando en el foro Energoprom 2026, el Ministro de Energía ruso Sergey Tsivilyov advirtió que el sistema energético de la región del Lejano Oriente se enfrenta a un gran desafío. Según las previsiones para 2031, esta región formará 3 "zonas hundidas" de grave escasez de energía, que incluyen: la parte central de Yakutia, el sur de la región de Primorsky y una parte del sistema energético en Khabarovsk.
Para garantizar la seguridad energética a corto plazo, el Ministerio de Energía ruso ha aprobado un plan para extender las operaciones de las centrales eléctricas existentes con una capacidad total de 459 MW. Este es un paso necesario para aprovechar al máximo la infraestructura existente mientras se esperan nuevas fuentes de suministro. Al mismo tiempo, Rusia está acelerando el progreso de la construcción de 35,5 MW de nueva capacidad de generación de energía junto con una serie de obras de redes eléctricas auxiliares para mejorar la capacidad de transmisión a las zonas residenciales.
Sin embargo, el Ministro Tsivilyov admitió que estas soluciones provisionales aún no son suficientes para compensar completamente la demanda de energía prevista en Khabarovsk y la región de Primorsky. Por lo tanto, el gobierno ruso está buscando una solución óptima y más a largo plazo.
El plan clave actual es construir una nueva instalación de generación de energía. Los expertos están evaluando cuidadosamente los planes de combustible de entrada para garantizar la economía y la capacidad de suministro estable en todas las condiciones climáticas adversas.
El fortalecimiento de la infraestructura energética no solo sirve para la vida cotidiana, sino que también es la base fundamental de la estrategia económica de Rusia. El Lejano Oriente es una importante puerta de entrada comercial hacia el Este, donde se concentran muchos proyectos de industria pesada y minería. Un sistema eléctrico estable y con capacidad excedente será una opción para atraer inversiones, promover la modernización de la infraestructura y fortalecer la posición geopolítica de Rusia en la región del Pacífico.
Se espera que las decisiones finales sobre la ubicación y la tecnología de la nueva central eléctrica se aprueben pronto después de que finalice el proceso de inspección de campo. El gobierno ruso se compromete a priorizar los recursos para eliminar la escasez de energía, convirtiendo el Lejano Oriente en un polo de crecimiento dinámico y sostenible en la próxima década. Se espera que la coordinación entre las corporaciones energéticas estatales y las autoridades locales ayude a que el proyecto entre en funcionamiento a tiempo.