El 5 de febrero, Rusia y Ucrania concluyeron la segunda ronda de conversaciones mediadas por Estados Unidos en Abu Dhabi (Emiratos Árabes Unidos), con el objetivo de poner fin al conflicto más grande de Europa desde la Segunda Guerra Mundial. Ambas partes acordaron llevar a cabo un intercambio de prisioneros a gran escala y reanudar pronto las conversaciones.
El enviado especial del presidente estadounidense Donald Trump, Steve Witkoff, dijo que las delegaciones de Estados Unidos, Ucrania y Rusia acordaron intercambiar 314 prisioneros de guerra, esta actividad se llevó a cabo inmediatamente después de que terminara la segunda ronda de negociaciones. Este es el primer intercambio de este tipo en 5 meses.
Un video publicado por la Oficina del Presidente de Ucrania muestra a docenas de prisioneros de guerra ucranianos, muchos de ellos envueltos en banderas nacionales, saliendo del autobús en la nieve; algunos abrazándose, otros llorando al llamar a sus seres queridos.
Este resultado también se considera el único paso concreto hacia la paz que se ha logrado en las rondas de negociaciones anteriores entre Ucrania y Rusia en Turquía.
Escribiendo en la red social X, Witkoff comentó: "Las discusiones son constructivas y se centran en cómo crear las condiciones para una paz sostenible".

Según él, estas negociaciones "muestren que mantener la participación diplomática está dando resultados concretos y impulsando los esfuerzos para poner fin al conflicto en Ucrania".
En un discurso regular en las redes sociales, el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky dijo que algunos prisioneros de guerra recién liberados han estado detenidos durante casi 4 años, y reveló que la próxima ronda de negociaciones tendrá lugar pronto, probablemente en Estados Unidos.
Zelensky enfatizó que Ucrania apoya cualquier marco diplomático que "pueda acercar realmente la paz y hacer que la paz sea creíble y duradera", pero señaló que el acuerdo debe incluir garantías de seguridad sólidas, incluida la contribución de Washington a Kiev.
Mientras tanto, el enviado especial ruso Kirill Dmitriev dijo que ha habido progreso y movimientos positivos. También dijo que Rusia está promoviendo la restauración de las relaciones con Estados Unidos, incluido en el marco de un grupo de trabajo estadounidense-ruso sobre economía.