El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaro el 2 de enero (hora de Estados Unidos) que estaba dispuesto a apoyar a los manifestantes en Iran si las fuerzas de seguridad del pais disparaban contra civiles, en un contexto de inestabilidad que ha causado muchas muertes y ha creado el mayor desafio interno para el gobierno de Teheran en muchos años. Hablando en las redes sociales, Trump dijo que Estados Unidos esta "listo para actuar", pero no especifico la forma de intervencion.
La declaracion se hizo en medio de las protestas contra el aumento de la inflacion que se habian extendido a muchas zonas de todo Iran, con enfrentamientos mortales concentrados principalmente en las provincias occidentales. Los medios de comunicacion vinculados al estado y las organizaciones de derechos humanos informaron de que al menos 10 personas habian muerto, incluidas dos personas que las autoridades confirmaron como miembros de la fuerza paramilitar Basij.
Reaccionando a las declaraciones de Trump, Ali Larijani, alto funcionario irani y presidente del Consejo de Seguridad Nacional, advirtio que cualquier intervencion de Estados Unidos en los asuntos internos de Iran desestabilizaria todo Oriente Medio. Larijani enfatizo que el pueblo estadounidense debe ser consciente de que las declaraciones de Trump podrian poner en peligro a los soldados estadounidenses.
En una carta al Secretario General de las Naciones Unidas y al Presidente del Consejo de Seguridad, el Embajador de Iran ante las Naciones Unidas, Amir-Saeid Iravani, insto a esta agencia a condenar las amenazas de Estados Unidos. Afirmo que Iran actuara de manera "decisiva y proporcional", al tiempo que asigna la responsabilidad total a Estados Unidos por todas las consecuencias derivadas de las amenazas y el riesgo de escalada.
Funcionarios locales en el oeste de Iran advirtieron que cualquier reunion o disturbios ilegales serian tratados con decision. La television estatal informo sobre arrestos en varias ciudades, acusados de fabricar bombas de gasolina y armas caseras. Las organizaciones de derechos humanos tambien registraron mas de 130 casos arrestados en la ola de protestas, principalmente en el oeste.
Los videos en Internet muestran manifestantes reunidos frente a una comisaria incendiada, entre disparos dispersos y lemas que critican a las autoridades. En Teheran y muchas otras ciudades, las reuniones continuan.
En medio de la creciente presion, el presidente irani Masoud Pezeshkian mostro una postura mas suave, comprometiendose a dialogar con los representantes de los manifestantes sobre la crisis de los gastos de manutencion, aunque las organizaciones de derechos humanos acusaron a las fuerzas de seguridad de disparar contra la multitud.