Las recientes elecciones generales en Tailandia fueron testigos de un gran shock cuando el Primer Ministro Anutin Charnvirakul y el Partido Bhumjaithai lograron una victoria espectacular sobre la oposición prodemocrática. Este resultado marca el fuerte regreso de los conservadores pro-royales en este siglo.
Apuesta política y ola nacional
El origen de esta transferencia de poder comenzó el 29 de agosto de 2025, cuando el ex Primer Ministro Paetongtarn Shinawatra fue destituido por el Tribunal Constitucional por violaciones éticas relacionadas con las tensiones diplomáticas con Camboya. El entonces Partido Popular de la oposición aceptó apoyar al Sr. Anutin como Primer Ministro interino con la condición de celebrar elecciones anticipadas, creyendo que lograrían una victoria resonante.
Sin embargo, en los meses previos a las elecciones del 8 de febrero, la psicología de los votantes tailandeses se ha desviado fuertemente hacia el nacionalismo, impulsado por las latentes tensiones fronterizas. El Sr. Anutin ha aprovechado al máximo el programa de "ley y orden", al tiempo que se compromete a proteger las estructuras de poder tradicionales. Los resultados preliminares muestran que Bhumjaithai será el bloque más grande de la Cámara de Representantes de 500 escaños, lo que le permitirá formar una coalición gobernante sólida.
La elección por la estabilidad
Con el partido Bhumjaithai controlando el Senado desde 2024, esta victoria en la Cámara de Representantes ayuda a Anutin a tener un poder legislativo significativo. Esto ayuda a minimizar el riesgo de un estancamiento político que ha sido una "especialidad" de Tailandia en los últimos años, al tiempo que crea una gran barrera para los esfuerzos de la oposición para enmendar la constitución o reformar el ejército.
Para los inversores, una alianza liderada por Bhumjaithai se considera el escenario menos arriesgado. Se espera que el Sr. Anutin mantenga la política exterior pragmática tradicional, equilibrando las relaciones tanto con Estados Unidos como con China.
Sin embargo, el problema económico aún persiste. Tailandia está luchando con una tasa de crecimiento promedio de solo el 1% anual, una población envejeciendo rápidamente y una competitividad reducida en comparación con los países vecinos como Vietnam o Indonesia. La política económica del Sr. Anutin se centra más en la estimulación de la demanda a corto plazo que en la reforma estructural. Su partido propone un paquete de estímulo de 148 mil millones de baht (4.700 millones de dólares) al año, que incluye el copago del gobierno de los gastos de manutención y la reducción de los precios de la electricidad.
Del "Rey del cannabis" al defensor del statu quo
El Sr. Anutin, de 59 años, es hijo de un ex viceprimer ministro y una vez dirigió el gigantesco grupo de construcción Stecon Group. Su carrera política es una prueba de paciencia para construir una alianza más que avances inesperados. Habiendo servido tanto bajo el gobierno civil como militar, ha construido hábilmente la imagen de un "guardián" confiable para el bando conservador.
Habiendo sido apodado el "Rey del cannabis" al liderar la legalización del cannabis en Asia en 2022, el Sr. Anutin en esta campaña tomó la iniciativa de mantener la distancia con el problema anterior para atraer a los votantes conservadores.
Como político rico con una fortuna de 140 millones de dólares, también es conocido por su interesante vida personal: coleccionando amuletos de la suerte, tocando el saxofón y pilotando su propio avión para transportar corazones donados a pacientes de trasplantes de órganos.
La victoria de Anutin abre un nuevo capítulo más estable para la política tailandesa, pero si puede revivir la economía estancada sigue siendo una gran pregunta.