El grupo inmobiliario australiano Altus Property Group acaba de anunciar oficialmente el proyecto Trump International Hotel & Tower con el objetivo de establecer el récord del edificio más alto del país. Se espera que el edificio alcance una altura de 335 m, ubicado en un terreno baldío justo en el centro de la bulliciosa franja turística Surfers Paradise.
Según el diseño, el proyecto será un complejo de superlujo que incluirá un hotel de 6 estrellas con 285 habitaciones, una zona comercial de alta gama, un sistema de restaurantes con estrella Michelin y apartamentos de lujo terminados según los estrictos estándares del Grupo Trump.
Sin embargo, este ambicioso proyecto se enfrenta a la reacción de la comunidad local desde que todavía estaba en los planos.
En la tarde del 24 de febrero, una petición en línea pidiendo al gobierno de la ciudad de Gold Coast que rechazara este plan atrajo a más de 26.000 firmas. Muchos residentes expresaron su preocupación de que la presencia de la marca Trump traiga profundas divisiones sociales y afecte negativamente la imagen pacífica inherente de Australia.
Por el contrario, el alcalde de Gold Coast, Tom Tate, apoyó con entusiasmo el proyecto después de una cena privada con el Sr. Trump en su mansión en Florida. Tate apreció la calidad y escala del proyecto, considerándolo un nuevo símbolo arquitectónico que ayuda a elevar la posición turística de la ciudad.
Las autoridades locales creen que la torre traerá enormes inversiones y creará miles de nuevos empleos para la gente. En particular, en el contexto de que el estado de Queensland se está preparando para los Juegos Olímpicos de Verano de 2032, la adición de instalaciones de alojamiento de clase mundial se considera un paso de preparación estratégica para la infraestructura turística para recibir turistas internacionales.
Económicamente, se prevé que los apartamentos en la Torre Trump tengan un precio inicial de 3,26 millones de dólares. Los expertos inmobiliarios evalúan que este es un precio récord pero totalmente factible debido al atractivo de la marca internacional y la costosa vista al Océano Pacífico.
El proyecto es el resultado de un proceso de negociación persistente de casi 2 décadas entre contratistas australianos y la familia Trump, comenzando con los esfuerzos para acercarse a Ivanka Trump en 2007. El acuerdo oficial final se firmó con Eric Trump a mediados de febrero de este año, marcando un gran punto de inflexión para el mercado inmobiliario de lujo en Australia.
Aunque la solicitud de permiso de construcción no ha sido aprobada oficialmente, el calor del proyecto ha cubierto todos los periódicos de Australia. Los inversores siguen de cerca el progreso legal, mientras que la oposición declara que seguirá impulsando las actividades de petición para proteger el espacio comunitario.
El resultado de esta confrontación entre los intereses económicos y los puntos de vista políticos será una prueba de la influencia de la marca Trump en el mercado internacional durante el segundo mandato de Donald Trump en la Casa Blanca.