El presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva declaró que Brasil no quiere una "nueva guerra fría" y pidió a la administración estadounidense que trate a todas las naciones de manera igualitaria. La declaración se hizo en una conferencia de prensa en Nueva Delhi, cuando terminó una visita de 3 días a la India.
Lula da Silva dijo que quería enviar un mensaje directo al presidente estadounidense Donald Trump de que Brasil no quiere interferir en los asuntos internos de ningún país. Según él, es importante que todos los países sean tratados de manera justa en las relaciones internacionales.
Se espera que el líder nacional sudamericano se reúna con Trump en Washington en la primera semana de marzo de 2026. Lula da Silva dijo que la agenda incluirá temas de comercio, inmigración, inversión y cooperación entre universidades.
En consecuencia, Lula da Silva no está de acuerdo con los aranceles impuestos por parte de Trump, así como con la postura de Estados Unidos en relación con la guerra en Gaza. También tiene una opinión diferente a la de la administración estadounidense sobre el arresto del presidente venezolano Nicolás Maduro.
Sin embargo, el presidente brasileño se negó a comentar sobre el fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos que rechaza muchos aranceles aplicados a los bienes globales que entran en Estados Unidos. Después de este fallo, Trump dijo que lo reemplazaría con un arancel del 15% según otra ley.
Lula da Silva expresó su creencia de que las relaciones entre Estados Unidos y Brasil estarán en una "mejor posición" después de la próxima reunión. Su declaración muestra su deseo de mantener el diálogo y promover la cooperación bilateral, a pesar de las diferencias existentes entre los dos gobiernos.