El 8 de marzo, hablando en el Air Force One, Trump afirmó que Estados Unidos ejercerá la máxima presión sobre el sucesor en Irán para prevenir el riesgo nuclear y evitar la repetición de operaciones militares en el futuro. Esta declaración se hizo solo unas horas antes de que Irán anunciara oficialmente a Mojtaba Khamenei, hijo del difunto Líder Supremo Ali Khamenei, como el máximo poder. La parte iraní lo rechazó de inmediato, afirmando que la elección de líderes es un derecho de autodeterminación interna y no acepta ninguna intervención de Estados Unidos.
Las tensiones continúan escalando cuando el Pentágono confirma que el séptimo soldado estadounidense murió a causa de heridas demasiado graves de un ataque en Arabia Saudita. Mientras tanto, las bajas en el interior de Irán han superado las 1.300 personas, junto con docenas de otras víctimas en Israel y los países del Golfo debido a los continuos bombardeos de represalia.
Los analistas creen que la toma del poder por parte de Mojtaba Khamenei es un desafío directo a Trump, en un contexto en el que la opinión pública estadounidense está comenzando a dudar del precio a pagar por este conflicto.

Para tranquilizar al mercado antes de las elecciones de mitad de mandato en noviembre, la administración Trump está buscando urgentemente fuentes alternativas de petróleo de Venezuela. El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, afirmó que Washington está dispuesto a descargar 400 millones de galones de petróleo de las reservas estratégicas para frenar la escalada de los precios de la energía.
Wright enfatizó que el conflicto no durará y que las fluctuaciones económicas actuales son solo temporales, completamente bajo el control de Estados Unidos para evitar una crisis financiera generalizada.
Sin embargo, el aumento del número de soldados estadounidenses muertos está ejerciendo una fuerte presión política sobre la Casa Blanca. Los parlamentarios de la oposición están comenzando a exigir a la administración que proporcione pruebas concretas de la amenaza de Irán para justificar esta costosa campaña militar.
Los expertos opinan que la elección por parte de Irán de un sucesor en forma de "heredado de padres a hijos" inmediatamente después de la amenaza de Trump es una señal de que Teherán no retrocederá, empujando a la región de Oriente Medio a una nueva espiral de inestabilidad más impredecible.
Actualmente, los ataques continúan a gran escala, dirigidos tanto a infraestructuras esenciales como refinerías de desalinización y depósitos de petróleo. La combinación de presión militar y duras declaraciones políticas de Trump está haciendo que las perspectivas de una solución diplomática sean más lejanas que nunca.